Estoy cansado de recorrer distintos comercios del centro y recibir malos tratos y mala atención. En general se respira algo así como un ¡qué me importa! También sé que los sueldos de empleados de comercios son extremadamente bajos y que al parecer ningún empleado debe percibir comisión sobre las ventas. Pero hago esta introducción para hacer un agradecimiento y reconocimiento en especial a un local del que soy cliente hace muchísimos años (Macondo) y hoy se identifica como Mistral, ubicado en Córdoba y Mitre, que siguen manteniendo una empleada de hace muchísimos años y que en un tiempo hasta pensé que era la dueña, pero no. Esta persona es una empleada que desempeña su trabajo como una profesión, sabe vender y por ende cuando uno entra al local se respira un clima que aún en estos tiempos difíciles invita a comprar. Tanto ella como sus compañeros están siempre de buen humor, no sé si ganan bien o mal, pero ojalá sean reconocidos, ya que es un placer ser atendidos por esta gente. ¡Felicitaciones chicos!
































