El pasado 4 de junio sufrí cinco fracturas de cráneo y varias fracturas faciales debido a un ataque brutal con varios golpes de mazazos que recibí. Actualmente superé y me recupero de una reconstrucción buco-maxilo-facial (piezas de titanio). Quisiera agradecer al personal de la comisaría decimosegunda, al personal de la ambulancia Sies, a los médicos y enfermeros que me esperaban en el Heca y que me salvaron la vida; al sanatorio Laprida (personal en general de UTI y de internación en habitación) y al doctor Figacini. A la doctora Yanina Marcelloni y al doctor Trota que realizaron tan difícil intervención en el hospital Español. Gracias al equipo directivo, personal docente y no docente de las escuelas Nº 1319, 1182 y Pedro Cristiá que se solidarizaron con Mariana y Luciano. A los vecinos, amigos y familiares que siempre me dijeron "acá estamos", a los que elevaron una oración al Señor, a mis primos, papá, mamá, hermana, sobrinos, mi cuñado que ayudaron a contener a mis hijos y especialmente a Dios, que me abrazó, me acunó, me cuidó y me devolvió a la vida en el momento justo. Gracias Dios, sí existe y está conmigo.


































