En estos días mi nieto Benjamín está cumpliendo dos meses. Quiero por este medio agradecer a todas las personas que ayudaron de una forma u otra en su nacimiento. Benjamín no quiso esperar a que su mamá Romina llegara a la maternidad naciendo en la puerta del domicilio de sus padres y convirtiendo a su papá Lisandro en un inesperado partero. Gracias a Jorge Tammaro y mi grupo dominguero; a Franco, a la dueña del perrito, a Sara y a la señora que tranquilizaba a estos padres en el momento del parto. Y sobre todo, un inmenso reconocimiento al servicio 911, al Sies, y a todos los que acudieron prontamente. La atención en el Cemar, impecable; los doctores y enfermeras de neonatología son un ejemplo. Brindaron a Benjamín y sus padres la mejor de las atenciones. Mi reconocimiento a todo el personal del 5º piso que nos hizo sentir muy bien. Benjamín es un sol y queríamos disfrutarlo con ustedes.
































