He vivido una experiencia distinta a tantas otras por motivos similares: realizar tramites. En un momento pensé que estaba soñando, increíble pero real. El jueves 16 tenía turno en el Registro Civil, oficina 35 del Centro Municipal de Distrito Oeste para renovar mi pasaporte. Allí me recibió el señor Gabriel que con gran amabilidad me dio las explicaciones correspondientes a seguir. Luego la señora Cecilia me atendió recibiéndome con una sonrisa y con mucha paciencia me explicó qué debía hacer. Bajé a pagar al banco y como tardé se preocuparon (aclaro que soy una persona de edad), y el mismo señor Gabriel fue a ver si me sucedía algo. Tuve una atención excelente que me dejó anonadada, en ningún otro sitio, ni siendo privado, me la brindaron. Gracias Cecilia, Alejandra, Susana y Grabriel por ser como son. Es mi deseo destacar la actitud de estas personas, tal vez ejemplos como éste sirvan para mejorar al ser humano en su conducta fría y altanera.































