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Genéricos versus marcas (III)

He leído la carta destacada del señor Oscar Ventura, publicada el 12 de septiembre, donde se refiere a las diferencias entre medicamentos genéricos y los medicamentos de marca. Me gustaría...

Viernes 20 de Septiembre de 2013

He leído la carta destacada del señor Oscar Ventura, publicada el 12 de septiembre, donde se refiere a las diferencias entre medicamentos genéricos y los medicamentos de marca. Me gustaría hacer algunas diferenciaciones para aportarle alguna información extra que tal vez lo ayude. No soy médica, pero si estoy muy próxima a recibirme de una profesión muy cercana al tema, y durante todo el año pasado lo hemos estudiado, desde lo farmacológico y desde el derecho. Para empezar, considero válido diferenciar tres partes: una es el medicamento original, que es aquel cuyo principio activo fue hallado por un determinado laboratorio, y luego de exhaustivos estudios y ensayos clínicos de varias fases, de pruebas en animales y seres humanos, sale a la venta con una marca y con una protección legal (patente), que se le otorga desde su hallazgo y por 20 años, para que esta droga cuente con la exclusividad que merecen sus descubridores. Durante ese lapso nadie puede fabricar un fármaco igual a ese, porque está protegido por su patente. Este fármaco original cuenta obviamente con sus propios estudios de biodisponibilidad, de riesgos. El fármaco genérico no es lo que muchas veces se menciona como tal: dicha categoría se produce cuando los fármacos que en su momento fueron originales y exclusivos ya no lo son y cuya patente ha caducado (han pasado 20 años), entonces ya no goza de exclusividad y puede quien desee fabricarlo; pero para ello, deberá contar con estudios de bioequivalencia y biodisponibilidad propios, que demuestren que es exactamente idéntico al innovador. En tal caso, sería correcto decir que un fármaco genérico es un original con patente vencida. Por otra parte, los genéricos deben comercializarse no con una marca de fantasía, sino por su principio activo, DCI (Denominación Común Internacional) o nombre de la droga. Como la ley de patentes en nuestro país se sancionó en al año 1995 (ley 24.481/95), los medicamentos realmente genéricos en Argentina casi no existen. Lo que sí tenemos y que comúnmente confundimos con genéricos, son en verdad fármacos copias o similares, que es una categoría en la que se agrupan precisamente copias de los originales, y sus estudios no son propios sino que se apoyan en los del fármaco innovador u original, y también tienen una marca comercial. Es por ello que puede llegar a haber diferencias entre éstos y el innovador en su precio, ya que los costos de investigación y desarrollo son altísimos y se reflejan en los precios una vez que el medicamento sale al mercado. Si realmente fuesen genéricos serían idénticos al innovador, sin embargo seguirían teniendo un precio más bajo, porque se elabora desde un principio activo ya hallado y trabajado por quienes lo descubrieron inicialmente. Espero haber ayudado con esta breve información.

Jorgelina Colella
jorsol85@hotmail.com

 

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