El joven de 21 años acusado de haber asesinado a Dayana Capacio, la adolescente de 17 cuyo cuerpo apareció en un bosquecito cercano a General Lagos, reiteró que es inocente del cargo que se le imputa. Afirmó que llegó al lugar donde hallaron el cuerpo por un escrito de la muchacha pidiéndole que fuera hasta allí. Y aportó el nombre de una persona hacia la cual deslizó sospechas de vinculación con el homicidio.
No obstante el relato de Maximiliano T. no ofreció la solidez necesaria para compensar la fuerte carga imputativa de la situación en la que fue detenido. Al joven lo localizaron el viernes muy cerca del lugar donde apareció el cuerpo sin vida de la chica mientras se estaba incendiando. Acudió allí en coincidencia con el momento en que empezaba a divulgarse en la prensa la noticia de la desaparición de Dayana. Y cuando la policía lo detuvo llevaba un arma de fuego.
"Lo tiré". Ayer a la mañana continuó la declaración indagatoria de Maximiliano, que fue novio de la chica, frente al juez de Instrucción Luis María Caterina. Tal como adelantó La Capital el domingo, para justificar su presencia en el lugar donde se halló el cadáver el joven explicó que había recibido un escrito de ella. Cuando en el tribunal le requirieron entregar ese texto dijo que lo había tirado.
El muchacho está imputado de privación ilegítima de la libertad, homicidio agravado por ensañamiento y portación de arma de fuego. El sábado su interrogatorio se extendió durante más de dos horas y el juez Caterina decidió postergarlo. Cuando retomaron ayer el joven brindó un detalle de lo que hizo durante las jornadas que precedieron al hallazgo del cadáver y su detención. Fuentes judiciales señalaron que un tramo de su relato resultó "coherente", pero otros dichos que formuló son "inverosímiles".
Para explicar su presencia en el lugar donde fue hallado el cuerpo sin vida de Dayana, que llevaba entonces tres días ausente de su casa, señaló que recibió un escrito de la muchacha en el que le anunciaba que lo esperaba allí. En ese bosque, ubicado a la vera de la autopista Rosario-Buenos Aires, se levanta un santuario que evoca al Gauchito Gil. Sostuvo que fue con un Volkswagen Gol al lugar indicado. "Me bajé del auto, di una vueltas por el lugar, pero no la vi. Entonces me subí y después me detuvo la policía", explicó. Cuando fue apresado, el muchacho tenía en su poder un revólver calibre 32 sin balas.
Entonces, en el juzgado interviniente le pidieron que entregara el texto escrito y el muchacho respondió: "Lo tiré a la mierda".
Los investigadores judiciales se preguntaban con suspicacia cómo el muchacho no acudió a la policía cuando recibió el anónimo. El otro interrogante fue cómo en ese caso no se contactó con los familiares de Dayana si ya sabía que la adolescente estaba desaparecida.
El conflicto. Maximiliano explicó que durante los días que la adolescente estuvo desaparecida no tuvo contacto con ella. Al parecer, el domingo anterior al hallazgo del cadáver fue el día que la había visto por última vez. Sostuvo que pretendía reiniciar la relación con Dayana, pero la chica se negaba porque los padres se oponían. También comentó que durante dos años mantuvo una relación sentimental con Dayana y que después de que terminó el noviazgo solían encontrarse en un boliche.
Dayana vivía en Uriburu al 2400. Trabajaba cuidando a un nene y cursaba el 2º año en la escuela de enseñanza media de Rodríguez al 4600. El mediodía del viernes, un cazador que merodeaba por el bosque advirtió la presencia de un cadáver. Dio aviso a la policía y, poco después, los agentes de la subcomisaría 13ª hallaron el cuerpo sin vida de la adolescente.
El cadáver presentaba dos cortes profundos en el cuello, y varias heridas punzantes en distintas partes del cuerpo. Además, el cuerpo había empezado a ser consumido por un fuego encendido poco antes. La autopsia determinó que tenía quemaduras en el lado izquierdo del cuerpo y no detectó heridas de arma de fuego.