Los investigadores del incendio en el depósito del barrio porteño de Barracas que derivó en un derrumbe y en la muerte de nueve bomberos y rescatistas, creen que pudo haber fallado el sistema de seguridad.

Los investigadores del incendio en el depósito del barrio porteño de Barracas que derivó en un derrumbe y en la muerte de nueve bomberos y rescatistas, creen que pudo haber fallado el sistema de seguridad.
Fuentes judiciales informaron a Télam que esa es una de las líneas de investigación que sigue la fiscal de Instrucción a cargo de la causa, Marcela Sánchez, luego de haber estado recorriendo el lugar del hecho.
Los voceros explicaron que la fiscal pudo entrevistarse con los únicos tres trabajadores de la firma Iron Mountain que estaban al inicio del incendio y lograron escapar ilesos.
Según las fuentes judiciales, los tres empleados le contaron a la fiscal que nunca se activó el sistema de seguridad antiincendio instalado en el depósito, que consistía en una red de cañerías con riego instalada en los techos, que debería haberse activado con el calor.
Los tres empleados de la empresa declararán formalmente esa mañana en la sede de la Fiscalía Nacional en lo Criminal de Instrucción Nº 37, a cargo de Sánchez, y que está ubicada en el edificio judicial de la calle Tucumán 966.
La fiscalía emitió ayer a la tarde un comunicado oficial a través del sitio fiscales.gob.ar en el que informa que "cuando se termine de sofocar el incendio comenzarán los peritajes para intentar determinar el origen del fuego". Además, el comunicado indica que "el depósito, donde se almacenaba documentación de empresas bancarias, telefónicas y petroleras, contaba con habilitación del Gobierno de la Ciudad desde el 8 de noviembre de 2007".
La firma multinacional Iron Mountain (IRM) se describe como "confiable socio de trabajo" para la administración, guarda y "destrucción segura" de información, entre otros servicios.
Pese a que la empresa asegura contar con "total protección contra incendios", "red hidratante", "sprinklers" y "control estricto de humedad", "son reiterados los casos de incendios", publicó ayer el portal Infojus Noticias.
"En 1997, un incendio provocó daños irrecuperables en la filial de Nueva Jersey, en Estados Unidos. En 2006, con diferencia de una semana se incendiaron la filial de Londres (Inglaterra) y de Otawa (Canadá). Según los principales medios de comunicación de esos países, fueron "hechos accidentales", dice una nota.
La compañía celebró en marzo de 2010 "sus primeros 10 años" en el país, publicaron entonces con declaraciones de sus autoridades locales, Ricardo García (presidente) y Guillermo Lockhart (gerente general).
Pronta a cumplir 13 años en Argentina, IRM tiene una planta de 20 mil metros cuadrados en el Distrito Tecnológico del barrio porteño de Parque Patricios, donde también funcionan las oficinas corporativas, y en la que según la empresa invirtieron más de 30 millones de dólares.
Además de la planta siniestrada ayer en Barracas, la firma tiene otras dos ubicadas en los barrios porteños de La Boca y Villa Lugano.
"Durante 60 años, Iron Mountain ha sido un confiable socio de trabajo para más de 150 mil compañías en más de 35 países, brindando soluciones de administración, protección y almacenaje de información", afirma la compañía en su sitio web.
IRM "administra miles de millones de registros para empresas de todo el mundo, incluyendo información comercial, archivos electrónicos, datos médicos, correos electrónicos, principalmente", detalla en su portal.
Esos servicios van desde proteger "algunas de las piezas más valiosas de la historia, tesoros culturales, documentos y registros médicos" a brindar "soluciones únicas durante todo el ciclo de vida de la información y para todos los formatos". Para ello, describe, la empresa cuenta con "instalaciones de alta seguridad, procesos optimizados y un equipo de profesionales altamente calificados".
Estos recursos "distinguen mundialmente" a IRM como "líder" en administración de información física, escaneo y digitalización; tercerización de procesos documentales; gestión de la propiedad intelectual, recuperación de datos y "destrucción segura" del material en custodia.