La secretaria de Salud Mental provincial, Claudia Román Ru, explicó que en la ciudad de Rosario de la Frontera, en el sur de Salta, puede haber "situaciones de exclusión vinculadas no sólo a la pobreza sino a falta de incentivos o posibilidades hacia el futuro".
Román Ru sostuvo que "en esta zona, tan rica en cuanto a la producción, existe una brecha muy importante que puede llevar a situaciones de exclusión".
Román Ru reconoció la necesidad de conformar redes sociales con políticas de inclusión, que es lo que los jóvenes demandan en este momento.
"Queremos apoyar a los agentes sociales que deben sostener a su comunidad. Nuestra intención es crear una red que subsista después de la crisis", advirtió.
La tragedia conmocionó a esa ciudad, cuya actividad principal es la agricultura y donde el viernes último unas cuatro mil personas marcharon por las calles para reclamar ayuda a las autoridades.
Román Ru explicó que ante ello desde la semana pasada se constituyó en Rosario de la Frontera un comité de crisis con varias comisiones para abordar la situación desde distintos enfoques.
El comité hizo ayer un reconocimiento del terreno y se entrevistó con las autoridades y los docentes responsables de la escuela de Comercio Nuestra Señora del Rosario, establecimiento al que concurrían cuatro de las chicas fallecidas, según publicó el diario La Gaceta de Tucumán en su edición digital.
"Sinceramente no hay aún ninguna mejoría en el ánimo de la comunidad de Rosario de la Frontera. Los padres comunican situaciones nuevas a cada rato", describió María Luisa León, directora de la escuela.
El "juego de la asfixia" es una modalidad por la cual los adolescentes llegan al punto del desvanecimiento al apretarse el cuello con un cable, pañuelo, corbata o bufanda que causa una "sensación de euforia", según expertos.