Un llamado al 911, alertando sobre otra balacera en barrio La Tablada, terminó
el jueves por la noche con la detención de un comisario inspector retirado y su hijo de 28 años en
inmediaciones de 24 de Septiembre y Grandoli. Los hombres portaban una carabina calibre 22 y un
revólver Magnum 357 que no tenían documentación. Lo llamativo fue que nadie en la comisaría 16ª
denunció ser víctima de una agresión a balazos y quien llamó al 911 dio una descripción detallada
de los dos hombres que posteriormente fueron detenidos con las armas en vía pública. La causa fue
caratulada como abuso de arma y tenencia ilegal de arma de guerra y recayó en el Juzgado de
Instrucción 13ª, a cargo de Osvaldo Barbero.
Que resuenen disparos en este barrio no es una novedad. Tampoco lo es que esos
hechos no sean denunciados en las comisarías de la jurisdicción. O que para un incidente siempre
haya más de una versión que posteriormente no queda documentada. Es decir, para la causa judicial
el hecho no existe.
El incidente ocurrió el jueves pasadas las 20.15 en inmediaciones de 24 de
Septiembre y Grandoli. A esa hora un móvil del Comando Radioeléctrico detuvo a dos hombres, que
resultaron ser padre e hijo.
Ambos se llaman José F. Sus aspectos correspondían con descripciones de un
llamado al 911 que minutos antes alertaba sobre "detonaciones de arma de fuego en Convención al
3800", en la zona del puente de hierro, a una cuadra del sitio de la detención.
El mayor de los hombres, de 58 años, llevaba un revólver Magnum 357 en una
cartuchera. Además tenían una credencial que acreditaba que era comisario inspector de la policía
santafesina en estado de retiro. Junto a él estaba su hijo, de 28 años, quien llevaba envuelta con
una bolsa de nailon una carabina calibre 22. Al serle requerida la documentación de las mismas, no
las tenían. Los dos fueron conducidos a la comisaría 16ª, donde durmieron, acusados de abuso de
arma y tenencia ilegal de arma de guerra.
Los motivos. Si bien ninguno de los detenidos habló en la 16ª, fuentes
consultadas indicaron que ambos mencionaron que habían sido víctimas de un robo en un negocio que
tienen en Necochea al 3800. "Hace poco uno de los personajes del barrio les robó una PC y si bien
la recuperaron fueron a buscarlo", indicó un portavoz de la fuerza.
El "personaje" al que hizo alusión la fuente es Joel, un muchacho que en la
actualidad tiene 19 años, y que en junio de 2008, siendo menor, estuvo detenido acusado de ser el
homicida del estibador Martín Ariel Barreto. Un hecho ocurrido en pasaje Villar al 100 bis y que
para los investigadores tuvo como motivación "un ajuste de cuentas por droga". La zona donde se
produjo la balacera denunciada al 911 y las detenciones queda a unas dos cuadras del domicilio del
muchacho.
Joel
Así se llama el joven que habrían perseguido el comisario y su hijo. En febrero
de 2007 fue preso por robo a un repartidor en Alice al 5000. En noviembre de 2006 lo atraparon en
Central por un arrebato. El juez Juárez le aplicó una contravención que incumplió. A pocos días
cayó preso por asaltar a otro repartidor en Seguí al 200 bis.