La OMS acaba de lanzar unas recomendaciones que me asustan. A todos los países del mundo. No en
especial a la Argentina, aunque le concierna, y mucho, visto que ya es el segundo país del planeta
en cantidad de muertes por la gripe A (dicho sea de paso ¿es que este país tiene mejores
laboratorios que sus vecinos, sincera más sus números epidemiológicos o acá el virus mata a más
gente?).
En síntesis, la OMS acaba de decir que no se le reporten más casos notificados de gripe A H1N1,
es decir, con análisis confirmatorios.
Ocurre que la OMS no consignaba hasta ahora "casos de gripe", sino "casos notificados", lo que
significaba con confirmación de laboratorio. Y eso se torna imposible cuando la gripe ya se volvió
"la estacional". Lo que vale para todos los países, nuevamente no sólo para Argentina. El consejo
es que no extenúen sus servicios de salud para confirmar con análisis lo que ya parece evidente,
sino en lidiar con la atención de los pacientes.
Sí va a consignar la OMS a los países que se vayan sumando a la pandemia (el 6 de julio, última
actualización on line, llegaban a 135). A los que ya demuestran contagio local les va a pedir un
simple reporte de rutina de gripe estacional. No más notificaciones de casos confirmados ni de
muertos. Ejem.
Todo parece indicar que no es la cantidad de muertes lo que alarma al organismo nternacional,
sino la extraordinaria e inédita capacidad de expansión de este virus. Pero hay que recordar que la
OMS, aunque sea un organismo mundial, tiene sede en el norte del planeta, como siempre, por otra
parte. Y está especialmente alarmada por lo que ocurrirá en poquísimo tiempo, a partir del otoño
boreal, en el hemisferio ídem, obvio.
Y aquí se viene otro temita. El de las vacunas. ¿Se viene una guerra por las vacunas?
Puede parecer de ciencia ficción, pero es lo que pasa todos los días. En demasiados campos. Vean
si no...
El SAGE, principal grupo asesor de la OMS en materia de vacunas e inmunización (así aparece en
la página oficial del organismo), lanza una serie de "recomendaciones". Aquí van.
*Reconoce taxativamente que "no habrá vacunas suficientes a escala mundial".
*Dice que faltan estudios para evaluar la "inocuidad" de la vacuna en ciertos grupos de
población y otros que habitualmente se exigen para los fármacos y que en este caso se harán recién
después de su desembarco comercial en el mercado.
*Aconseja seguir una tabla precisa de prioridades sobre quiénes deben recibirla: primero los
médicos, lo que es obvio, y luego una cotizada sucesión de grupos de edad (hay que recordar que
otra cosa muy preocupante de esta gripe es que, a diferencia de las habituales, golpea mucho más y
mata a los jóvenes). La tabla de prioridades, sinceramente, me recuerda a las que se deciden para
el abordaje de botes salvavida en situaciones de naufragio. Lógica y cruel.
Esas son algunas de las recomendaciones de la SAGE, mientras los países del Primer Mundo y los
laboratorios ya se matan por la producción, la distribución y la venta de las vacunas. Vale la pena
leerlas (en
www.who.int o simplemente poniendo la siga OMS en el Google, el
primer sitio que aparece es el indicado).
En fin, un panorama apasionante sobre algo tan apasionante como la vida y la muerte, los
poderosísimos intereses que tallan sobre la salud mundial y el valor que tiene cada una de esas
cosas (repito, la vida, la muerte, la salud) según dónde se haya nacido. Lo que, ya sé, no abriga
la menor novedad, pero cuando se hace tan evidente no viene mal recordarlo.