María Olga Garaventa, la viuda de Roberto Sánchez, Sandro, hizo pública ayer una carta para agradecer “todo el apoyo recibido” durante la internación del artista, al cumplirse en esta fecha una semana de su deceso.
Olga incluyó entre los agradecimientos a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner; al jefe de gabinete, Aníbal Fernández, y al gobernador bonaerense, Daniel Scioli, quienes, según reveló, le manifestaron su “preocupación” y brindaron “ayuda en estricta privacidad”.
La mujer, casada con Roberto Sánchez en abril de 2007, confesó atravesar el momento “más doloroso de su vida” pero dijo no querer “dejar de hacer llegar” su “agradecimiento a todos aquellos que movidos por el respeto y el amor que generaba mi esposo no dudaron en prestarme su total apoyo”.
La viuda también mencionó “a quienes desde hace tanto tiempo lucharon por mantenerlo vivo, los doctores Juan Antonio Mazzei y Sergio Perrone, y el fisioterapeuta Iván Guevara, a los que se sumó luego el doctor Claudio Burgos y su equipo”.
“No puedo olvidar a todo el personal del Hospital Italiano de Mendoza, desde sus profesionales médicos hasta el personal de seguridad, pasando por enfermeros, anestesistas y kinesiólogos”, recordó.
Además, dijo estar agradecida por “la preocupación y la ayuda que en absoluta privacidad nos brindaron la presidente de la Nación, Cristina Kirchner, el jefe de gabinete, Aníbal Fernández (que todos los días llamaba personalmente para interesarse por la salud de mi esposo y que resolvió no pocos problemas operativos) y al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli”.
Al referirse al periodismo destacó el “respeto y la perseverancia con los que algunos hicieron su labor”, aunque mencionó “excepciones que prefiero olvidar, aunque ocasionaron mucho daño.
Por otra parte, Sergio Perrone, médico personal de Sandro descartó una versión periodística porteña que indicó ayer que “Sandro habría muerto antes de lo informado”.
El trascendido indicaba que el cantante habría fallecido, por un shock séptico, alrededor de las 16 durante la segunda intervención y no a las 20.40, como se dijo oficialmente.
“Quizás, si hubieran llamado por lo menos a una enfermera, sabrían que el equipo estuvo hasta después de las 20.30 laburando”, señaló el cardiólogo, sorprendido de que hubieran dudas sobre la hora en que murió el ídolo. (DyN)




























