Angel y Delia no son los primeros en caer bajo el ardid de los falsos operarios de Telecom. Con mecánicas similares, aunque sin tanta violencia, en los últimos cinco meses se dieron dos casos que sirven como botón de muestra.
Angel y Delia no son los primeros en caer bajo el ardid de los falsos operarios de Telecom. Con mecánicas similares, aunque sin tanta violencia, en los últimos cinco meses se dieron dos casos que sirven como botón de muestra.
El 28 de agosto pasado, cuatro hombres que se presentaron como operarios de la empresa en un departamento del edificio de La Paz 977 y, tras engañar a su dueña de 71 años, robaron 3 mil dólares, 20 mil pesos y una pistola calibre 9 milímetros. La familia había denunciado que se había quedado sin línea.
El 4 de diciembre último Roberto G., un hombre de 63 años, discapacitado, que vive en una planta baja en San Lorenzo al 700, al quedarse sin línea telefónica hizo el reclamo de reparación. La denuncia la hizo el 3 de diciembre y 24 horas más tarde cayeron dos supuestos empleados. El robo fue un calco al sufrido por los ancianos de Viamonte al 1000. Dos maleantes redujeron al hombre y a una empleada y se llevaron 40 mil pesos.
