La decisión está tomada y fue anunciada por el gobierno provincial esta semana:
el Hospital Roque Sáenz Peña se convertirá en un centro de salud regional y sumará cinco mil metros
cuadrados a su actual estructura. Una nueva maternidad, un servicio de terapia intensiva, la
ampliación de la internación clínica tanto adulta como pediátrica, nuevos quirófanos y un pabellón
de consultorios externos serán los principales ejes de la inversión, que rondará los 70 millones de
pesos.
Los anuncios se hicieron el martes pasado y corrieron por cuenta del gobernador
Hermes Binner, quien también lanzó un Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias en Villa
Gobernador Gálvez. "Estas obras forman parte de una red integrada de salud entre Rosario y las
localidades aledañas", dijo el secretario de Salud municipal, Luis Dimenza.
Ahora, Arquitectura Hospitalaria de la Municipalidad trabaja en los detalles del
proyecto, que recuperará las estructuras de hormigón abandonadas desde la década del 70, pero que
son "totalmente utilizables", afirmó el funcionario, quien destacó que la iniciativa se suma a la
nueva guardia que se inaugurará el 2 de marzo.
El proyecto. Así, en uno de los tres pisos de las viejas estructuras, de
aproximadamente mil metros cuadrados cada uno, se instalará una nueva maternidad con salas de
preparto individuales, salas de parto y un sector de neonatología. "Si bien es un servicio que
existe, esta maternidad será similar a la Maternidad Martin con más comodidades e infraestructura",
detalló Dimenza.
En otro piso funcionará la internación para adultos, que se ampliará. Y se
sumarán allí nuevos quirófanos y camas de internación posquirúrgica.
Entre los servicios que sumará el Roque Sáenz Peña, el secretario de Salud
destacó la terapia intensiva. "Pensamos en un servicio de unas seis camas", dijo y detalló que "si
bien será un servicio de dimensiones pequeñas, ayudará a la que existe en el Heca porque evitará la
derivación de pacientes a ese efector".
Rescate. El casco histórico del hospital, junto con la capilla, serán
conservados y remodelados por ser patrimonio histórico, pero parte de las estructuras que se
anexaron en los 75 años del centro de salud serán demolidas. En esos espacios se levantarán nuevos
consultorios de diferentes especialidades tanto para adultos como pediátricas.
También se instalará un servicio de diagnóstico por imágenes que se propone
sumar un nuevo tomógrafo a la red de salud municipal. La incorporación no es menor, ya que
actualmente hay un tomógrafo en el Heca y otro en el Centenario, que no funciona.
"Esto también descomprimirá la demanda del Heca y dará respuesta a las
situaciones de diagnóstico de pacientes de Rosario y de la región", acotó.
Rehabilitación. Otra incorporación propuesta es la construcción de un área de
rehabilitación. "Este es un servicio que se necesita dentro de la red municipal porque ahora
contamos con el Ilar y con áreas de rehabilitación en algunos distritos —continuó el
funcionario—. Pero es necesario sumar un nuevo espacio por la demanda tanto de pacientes
discapacitados como de rehabilitaciones posterior a un trauma".
Lo cierto es que durante marzo, con el proyecto finalizado, el secretario de
Salud se propone poner en marcha la licitación. "La idea es terminar el 2009 con el hospital ya en
obras", dijo y no ocultó sus expectativas para que el nuevo Roque Sáenz Peña "esté terminado dentro
de los próximos tres años".