El rey Juan Carlos de España fue operado ayer con éxito para extirparle un pequeño tumor benigno de pulmón, informaron fuentes médicas, en una sorpresiva intervención que dominó los noticieros de la península ibérica y generó deseos de rápida convalecencia de todo el arco político.
El monarca Borbón, un pertinaz fumador de 72 años, fue operado durante dos horas y media en un hospital de Barcelona y se recupera “muy bien”, dijo el cirujano que lo intervino, Laureano Molins López Rodó, quien agregó que no requerirá “ni radioterapia ni quimioterapia” post quirúrgica.
“Es un tumor benigno, se destierra la palabra cáncer”, aseguró Molins López Rodó en conferencia de prensa tras la operación en el hospital Clínico de Barcelona, donde el rey fue ingresado ayer por la mañana para una intervención programada pero sólo conocida por familiares y los líderes políticos más importantes del país.
Una distendida reina Sofía dijo a los periodistas congregados en el hospital en horas de la tarde que los médicos estiman que el rey podría ser dado de alta “en cuatro o cinco días”.
Tiene “una salud impresionante”, y se mostró “feliz” por el éxito de la operación, dijo sobre su marido la reina consorte nacida en Grecia.
Un comunicado firmado por el jefe del equipo médico del Palacio Real, Avelino Barros Caballero, precisó que médicos que hacían unos chequeos de rutina entre el 26 y 27 de abril hallaron lo que describieron como una “calcificación” en la punta del pulmón derecho.
Luego de exámenes adicionales decidieron operar a Juan Carlos para extirparle el nódulo, se precisó.
































