Los legisladores de la oposición se jactan en exigir el aumento jubilatoria al 82 por ciento del salario mínimo de activos. Ahora también se suma Cobos a la lista. Es obvio, es una jugada que, salga como salga, los beneficia. Mejor dicho perjudica al oficialismo, ya que si sale el aumento la Nación no dispondrá de tales fondos y la oposición consigue la victoria. Si no se aprueba el proyecto los legisladores K pasan a ser los malos de la película. Fue una buena jugada de ajedrez de la oposición, eso sí: los jubilados no importan realmente a nadie. Y en última instancia, si se benefician después de todo mejor. Pero lo principal es el juego del bueno y el malo para levantar la imagen de cara a las elecciones 2011. Lo único cierto es que más de uno de los que ahora quieren el aumento en el haber jubilatorio mínimo, hace unos nueve o diez años impulsaron el recorte del 13 por ciento a los mismos jubilados (Gerardo Morales, por ejemplo). Este país está lleno de hipócritas y lo peor es que ellos existen porque nadie tiene memoria.


































