El director de la CIA, John Brennan, defendió ayer la labor del servicio de inteligencia estadounidense tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos que ayudaron a salvar muchas vidas, aunque admitió que los interrogatorios que practicaron fueron en algunos casos "abominables". La CIA "hizo un montón de cosas bien" en una época en que "no había respuestas fáciles" tras los ataques del 11-S, dijo Brennan en una inusual rueda de prensa en la sede de la CIA en Langley (Virginia), al otro lado del río Potomac, que separa la ciudad de Washington de ese Estado.
Brennan inició su comparecencia con una descripción de los atentados del 11-S, que causaron cerca de tres mil muertes en Nueva York, Washington y Pensilvania. "No solo nuestras conciencias fueron impactadas, sino nuestro sentido de seguridad nacional fue destrozado", dijo el máximo responsable del servicio de inteligencia, que entonces era jefe de gabinete del director de la CIA, John Tenet. "En ese momento, prosiguió, la CIA buscaba respuestas para detener a Al Qaeda y evitar nuevos atentados". Fue en ese contexto cuando, a los seis días de los atentados, el entonces presidente George W. Bush autorizó a la agencia a detener secretamente a sospechosos de terrorismo.
Informe "defectuoso". El funcionario de inteligencia criticó además el informe del Comité de Inteligencia del Senado, al que calificó de "defectuoso", ya que para su elaboración sólo se examinaron un millón de documentos entregados por la agencia a dicho comité y no se interrogó a ningún agente de la CIA que participó en el polémico programa de interrogatorios a presuntos terroristas, que muchos consideran tortura sistemática. "Estoy de acuerdo con que hubo tiempos en los que agentes de la CIA excedieron la normativa", reconoció Brennan, que calificó algunas de las prácticas utilizadas por los agentes en los interrogatorios de "abominables" y "lamentables". "En algunos casos no cumplimos con los estándares que nos habíamos puesto nosotros mismos", añadió el director de la CIA. "La apabullante mayoría de oficiales involucrados en el programa llevaron a cabo su responsabilidad de acuerdo con las directrices legales proporcionadas. Hicieron lo que tenían que hacer en servicio a nuestra nación", sintetizó Brennan, en el cargo desde 2013, con más de tres décadas de experiencia en la CIA, y una persona cercana al presidente Barack Obama.
En el informe de más de 500 páginas, hecho público el martes y fruto de una investigación de más de cinco años, el Comité de Inteligencia del Senado denunció los brutales interrogatorios a los que fueron sometidos sospechosos de terrorismo por agentes de la agencia durante el gobierno de George W. Bush. El informe afirma además que la CIA engañó al gobierno de Bush y a la opinión pública sobre el éxito del programa de interrogatorios. Y apunta que los métodos empleados para los interrogatorios equivalen a la tortura y señala que con ellos no se consiguieron informaciones relevantes. "La apabullante mayoría de oficiales involucrados en el programa llevaron a cabo su responsabilidad de acuerdo con las directrices legales proporcionadas. Hicieron lo que tenían que hacer en servicio a nuestra nación", afirmó Brennan, en el cargo desde 2013, con más de tres décadas de experiencia en la CIA, y una persona cercana al presidente Obama.
Información vital. Brennan afirmó que durante los interrogatorios sus agentes obtuvieron información de inteligencia útil y relevante de los detenidos, pero reconoció que es difícil saber si esa misma información podría haber sido obtenida utilizando métodos menos brutales.
En el informe se precisan algunos de los métodos utilizados por la CIA en los interrogatorios de 119 detenidos en cárceles secretas en Europa y Asia: waterboarding o ahogamiento simulado, privación de sueño durante una semana, golpes contra la pared, encadenamiento durante largos períodos de tiempo, rehidratación rectal o alimentación por el recto, baños helados y amenazas de muerte.
Obama calificó el martes de "alarmante" el programa de interrogatorios de sospechosos de terrorismo que llevó a cabo la CIA tras los atentados terroristas del 11-S y prometió hacer lo posible para que no se repita. La CIA utilizó por última vez estas polémicas prácticas de interrogatorio en diciembre de 2007, pero hasta que Obama llegó a la Casa Blanca, en enero de 2009, las mismas no se prohibieron.
"Bush estaba plenamente informado", dijo Cheney
El ex presidente de Estados Unidos, George W Bush, estaba "plenamente informado" de las técnicas de interrogatorio que estaba llevando a cabo la CIA, condenadas en el informe del Senado recientemente publicado, según aseguró el ex vicepresidente Dick Cheney. En declaraciones a la cadena estadounidense Fox News, Cheney aseguró ayer que Bush "sabía todo lo que necesitaba saber" sobre el programa, y que el informe del Senado está "lleno de mierda". Cheney reiteró que sigue apoyando el programa de interrogatorios de la CIA y que volvería a hacerlo. Sobre el supuesto cerebro de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Jalid Sheij Mohammed, Cheney dijo: "¿Deberíamos darle dos besos en las mejillas y decirle: «por favor, díganos» qué sabe?. Naturalmente que no".
Según el informe difundido por el Senado, Jalid Sheij Mohammed fue sometido unas 183 veces al método de tortura conocido como "waterboarding" o ahogamiento simulado, que consiste en recibir un fuerte chorro de agua en la cara que impide respirar. El informe del Senado estadounidense llegó a la conclusión de que los métodos de interrogatorio de la CIA empleados tras los ataques terroristas de 2001 fueron más brutales de lo que se creía hasta ahora. Al mismo tiempo fueron inefectivos y no arrojaron información decisiva.
Los documentos aseguran además que la agencia de inteligencia mintió a los políticos sobre el programa de crueles interrogatorios, algo tajantemente rechazado por Cheney. "La noción que el comité está tratando de vender de que de alguna manera la agencia estaba operando por su cuenta y que no se nos decía —y que al presidente no se le decía— es una mentira total".
A su vez, el ex director de la CIA Michael Hayden negó ayer haber mentido al ex presidente Bush y al Congreso estadounidense sobre las prácticas de interrogatorio de esa agencia de inteligencia. "Yo no mentí ni engañé al Congreso", se defendió Hayden, quien dirigió la Agencia en el segundo mandato de Bush. "Lo que puedo decir es que Bush nunca supo dónde estaban las instalaciones secretas en Europa y Asia en las que se retuvo a los sospechosos. Es el único hecho que sé que él desconocía", señaló Hayden.