Berlín.- Es un enigma. Julian Assange aparece en el escenario internacional de la opinión pública pero no se muestra. Su proyecto Wikileaks tiene por objetivo mejorar el mundo. En la esfera privada, sin embargo, el australiano de 39 años tiene que responder por acusaciones de violación. Mientras desde su plataforma de Internet se aboga por la transparencia, las teorías conspirativas a su alrededor suscitan estampas estrambóticas.
El mismo es su impulsor. "Desde abril no tenemos respiro", dijo en una entrevista con la revista estadounidense Forbes, que se publicó esta semana. Según Forbes, Assange tiene una áspera voz de barítono.
Aspera es también la atmósfera que se respira entre su propia gente. El ex portavoz de Wikileaks, Daniel Domscheit-Berg, relató que Assange se mostró ante un estudiante islandés como un dictador al afirmar: "Yo soy el corazón y alma de esta organización, su fundador, su teórico, su portavoz, su primer programador, su organizador, su financista y todo lo demás. Si tienes un problema conmigo, lárgate".
Domscheit-Berg, que a mediados de diciembre planea iniciar una alternativa a Wikileaks, describió a Assange como una "personalidad realmente brillante, es talentoso y especial".
Desde muy joven. Ya en la adolescencia, Assange dominaba el mundo de la informática e indagaba en las redes online. Entonces se mudaba de un lugar a otro de Australia con sus padres, que tenían un teatro ambulante. A los 24 años, Assange tuvo por primera vez problemas con las autoridades, cuando él y sus amigos hackers fueron acusados de infiltrarse en redes protegidas.
Unos diez años después, en 2006, Assange fundó con sus propios amigos Wikileaks, como una plataforma en Internet donde se publican documentos enviados de forma anónima sobre circunstancias o situaciones cuestionables.Durante mucho tiempo, Wikileaks respondió a ese concepto de "alertador" sobre una persona en particular o sobre iniciativas diversas, y de esa forma buscaba fomentar la transparencia democrática.
Con la publicación de una documentación en video interna de las Fuerzas Armadas estadounidenses sobre un ataque aéreo a civiles en Irak, Assange y Wikileaks coparon los titulares de los medios en todo el mundo a mediados de abril pasado.
Vivir con una valija. Desde entonces Assange vive sólo con una valija y a menudo duerme en casa de amigos y conocidos por temor a conspiraciones en su contra. Cree que está en el punto de mira de los servicios secretos.
Para Assange también hay un complot del gobierno estadounidense en relación a las acusaciones de violación y acoso sexual de dos mujeres que lo denunciaron en Suecia. Interpol publicó ayer una orden de detención de categoría roja (de máxima prioridad): "Se busca a Assange, Julian Paul". Su abogado sueco, Bjorn Hurtig, ofreció que su defendido fuese interrogado sobre las acusaciones por teléfono, videoconferencia y otras vías de comunicación desde el extranjero, pero la fiscalía sueca insiste en la presencia física del acusado.
Teorías conspirativas. Por si no hubiesen bastantes cuestiones sin resolver, en la red no dejan de ganar fuerza las teorías conspirativas de que las recientes revelaciones de Wikileaks serían en realidad un gigantesco complot propagandístico urdido por EEUU. Los mensajes revelados, según una de las teorías conspirativas, resultan más creíbles si son difundidas por un declarado opositor del gobierno de Washington.
Desde un lugar desconocido, Assange apareció online el martes en la revista Time a través del sistema Skype, cuyas cuentas de Internet para llamadas gratuitas entre computadoras son consideradas especialmente seguras. En su intervención, Assange pidió la dimisión de la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, si realmente resulta verdad que ordenó espiar a diplomáticos acreditados ante la ONU.
Según Assange, las revelaciones de Wikileaks deberían suscitar reformas. "Las organizaciones deberían ser eficientes, abiertas y sinceras, o de lo contrario pueden ser cerradas, conspiradoras e ineficientes", opinó.
El australiano Julian Assange tiene un pasado de hacker brillante. Algunos lo acusan de déspota
Interpol lo está buscando por delitos sexuales. El dice que se trata de un complot de EEUU
Peter Zschunke
DPA