Edición Impresa

El clásico se juega al palo

El hockey y el fútbol tienen mucho que ver. Los parecidos, más allá de los detalles obvios, son muchos y por eso no llama la atención que las jugadoras de hockey también sean futboleras...

Viernes 18 de Octubre de 2013

El hockey y el fútbol tienen mucho que ver. Los parecidos, más allá de los detalles obvios, son muchos y por eso no llama la atención que las jugadoras de hockey también sean futboleras por naturaleza. Como se trata de entendidas, Ovación convocó a seis referentes del hockey local. Sofía Villarroya (Jockey), Dirce Yuli (Atlético del Rosario), Belén Facciano (Gimnasia y Esgrima), Sofía Cesanelli (Jockey), Agustina Bouza (Duendes) y Laura Del Colle (Universitario) en la previa del clásico rosarino. Tres canallas y tres leprosas que saben de la pasión bien entendida y que el domingo no se perderán detalle de lo que suceda en Arroyito. Eso, sin dejar de tener en cuenta que la vida está por arriba de todo, que el deporte es sólo una parte de ella y que el folclore es la alegría y la tristeza, pero también la posibillidad de intercambiar con el otro sin hacer la guerra.

"Puedo decir que soy una hincha tranquila, cuando puedo voy a la cancha, me encanta. Pero siempre priorizo el hockey, así que si tengo que entrenar o jugar, me lo pierdo. Más allá de eso agradezco la posibilidad de poder ir seguido a la cancha. Eso es gracias a que me hice de Newell's por influencia de mi mamá. Mi papá es de San Lorenzo, que por suerte no intentó hacerme de ese club, sino no podría ir", contó Sofía Villarroya sobre su elección. La volante de Provincial es una de las jugadoras más talentosas que tiene el Torneo del Litoral y por su posición en la cancha no es casual que cuando mire a Newell's tenga una identificación inmediata con Lucas Bernardi: "Me gusta mucho, me parece un genio. Mete unos pases increíbles, tiene una visión espectacular del juego". Como en el hockey, los clásicos de cualquier deporte son especiales. En este sentido, Sofía analizó: "No importa si se juegan bien o mal, el tema es tener mucha actitud".

Por allí mismo fue Dirce Yuli, la delantera goleadora de Plaza a la hora de hablar sobre un clásico de su deporte y el Central-Newell's del domingo: "Son esos partidos especiales en los que sabés que tenés que jugar bien pero te importa ganar como sea. El domingo pienso que lo va a ganar el que tenga más "huevos", me parece que esta vez no va a pasar por el juego lírico".

En la casa de Dirce también se vive un hecho particular: ella, su hermana gemela, su hermano y su papá son canallas. Hubo ahí una "traición" a la madre. El padre prometió que si "era nena" iba a ser hincha de Newell's, pero no cumplió. Convenció a los tres hijos de ser hinchas de Central: "Lo gracioso es que mi hermana fue un tiempo de Newell's, pero todos al final nos inclinamos por el equipo de mi papá y mi abuelo". Para Dirce no hace falta ir al estadio (aunque va) para palpitar un clásico, lo vive en los entrenamientos de hockey: "Tratamos de hablar poco del tema porque hay muchas fanáticas de uno y otro, por suerte está bastante parejo. Eso sí, cuando nos chicaneamos se arma lindo", contó la rubia, que entre otras cosas agregó que el sábado, en una pollada benéfica en el club se verán las caras quienes quieran arriesgar algún resultado.

De todas, Belén Facciano es la que mantiene el perfil más bajo. Escudada en su timidez, la volante de Gimnasia contó que en las prácticas de su equipo a veces también se dividen las aguas. Pero no se pasa de la diversión bien entendida. Igualmente, le preocupa la semana posterior al clásico: "En el fútbol es más o menos como cuando se juega un clásico en el hockey. El perder o el ganar tienen un sabor especial, por el orgullo más que nada".

Sobre cómo se puede llegar a desarrollar el partido, analizó: "Central está progresando, viene de un torneo inferior y Newell's viene de ser campeón, pero en un clásico todo se puede dar. Lo que no hay que perder de vista es que no es más que un juego y que cuando pasan cosas como suspender al público visitante, se pierde lo mejor y al final no se soluciona verdaderamente el problema de la violencia".

Sofía Cesanelli no sólo grita goles con la camiseta de Jockey, sino también cuando juega Newell's. Es una fanática, como toda la familia: "Lo heredé de mis hermanos. El fútbol me gusta mucho, es muy parecido al hockey, así que lo entendemos bastante y me gusta todo ese show. Lo más lindo que viví con Newell's fue el campeonato reciente. Ya había visto a Newell's campeón pero nunca tanto movimiento de gente con esa felicidad", contó.

Sin embargo, Cesanelli también tiene su trago amargo con el fútbol. Alguna vez tuvo que soportar piedrazos de la hinchada visitante mientras miraba un partido y ahí radica su reproche: "Sería bueno que todo esto empiece a cambiar y que se pueda ir a la cancha con normalidad, que todo sea más calmo. Como deportista me pongo en lugar de los jugadores... Al final toda la atención termina concentrándose en el contexto", analizó la delantera.

Agustina Bouza es otra que tiene mucha relación con el fútbol. De novia con el ex arquero de Central Córdoba (hoy en Deportivo Morón) Juan Cruz Leguizamón, la jugadora de Duendes sabe lo que es hablar de este deporte. En su familia se respira aire leproso y va seguido al palco que tienen en el Coloso. "Más allá de mi equipo lo que en general me llama la atención es el fanatismo que hay en Rosario, es la ciudad más futbolera que conozco. Es triste que haya que tomar una medida como la de que los visitantes no vayan a la cancha como pasa en otros deportes, por eso estaría bueno que nos pongamos de acuerdo en que sólo se trata de un deporte", resaltó.

La goleadora de la presente edición del Torneo del Litoral y candidata a diputada nacional por Unión Pro Santa Fe dijo que no tiene cábalas previstas para el domingo, pero todo puede pasar. El domingo, cuando se junte la familia "por ahí surge algo". Pero además del fútbol, los Bouza también respiran rugby. Y con el reciente bicampeonato del Interior conseguido por Duendes en rugby más un triunfo de Newell's, "la semana sería completa, me quedo tranquila", se rió.

Si hay una imagen que sorprendió a Laura Del Colle respecto a "su" Central es cuando entró a la cancha con Las Leonas en las semifinales de los Juegos Olímpicos de Londres, levantó la cabeza y vio en la tribuna una casaca canalla: "¿Hasta acá llegamos?", pensó. Y se infló el pecho de orgullo. Lo mismo que cuando volvió de ese torneo, ya con la medalla de plata en el cuello, y la dirigencia la reconoció con una plaqueta y una camiseta. De los cuatro costados de la cancha la ovacionaron: "Fue muy lindo ese. Nunca me había pasado de tener un estadio reconociéndome".

Más allá de eso y de que frecuentemente va a la cancha, como deportista de alto rendimiento, su mensaje tiene algo claro: "La semana pasada jugaron un partido amistoso la gente de Newell's con la de Central y eso fue un ejemplo de todo lo que los hinchas de los clubes deben hacer, esto no deja de ser un partido. Ojalá cuando termine la gente tenga una relación normal. No dejamos de ser todos rosarinos que vivimos en la misma ciudad, donde tenemos cosas en común más allá de ser de un equipo o de otro". Y dejó un mensaje: "Mirá todas nosotras, de distintos clubes, nos llevamos bárbaro: ¿No es para destacar?".

Claramente, estas chicas podrían ser del mismo equipo. Hay amores diferentes pero la relación es sana. Y aunque se trate de dimensiones disímiles, el fútbol podría aprender del hockey y de otros deportes. No es tan difícil.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS