Como ciudadana común, apartidaria y medianamente preparada, no puedo dejar de expresar mi asombro ante este circo montado por la muerte de un ex presidente. Pareciera que la muerte dimensiona todo de tal manera que viste de indulgencia a quienes, en vida, fueron personas muy lejanas a la virtud. Gran cantidad de argentinos parecen haber sepultado en el cajón del olvido a quien hoy despiden, con vítores y aplausos a su viuda (respeto la parte humana, pero nada más). Es nada más y nada menos que quien se enarboló bajo el lema "distribución equitativa de la riqueza", aumentando su patrimonio personal en más del 500 por ciento durante su gestión. También parece que tras los lentes negros de la presidenta han quedado ocultas tantas actitudes soberbias, tanto bombardeo a los medios de comunicación, de los cuales solamente se acuerda cuando quiere, cadena nacional mediante, para justificar algunas de sus caprichosas decisiones políticas. Hoy el pueblo (¿el pueblo?) se acerca para la foto y le grita "fuerza, Cristina". Lejos de ser una actitud madura de un pueblo que ha aprendido de sus errores, resulta una muestra más del nihilismo y estupidez. La mortaja ha disfrazado muchos defectos que hoy parecen sepultados. Como ciudadana arrepentida de haberle dado mi voto de confianza al actual gobierno, en vista que el anterior no había sido tan desastroso, levanto mi voz y opino: dejemos a los muertos descansar en paz, pero no hagamos una payasada de todo esto. Por suerte queda más de un año para las elecciones, porque basándome en lo que observo, parecería que los "K" cuentan con un apoyo que no es tal. El común de la gente no olvida los errores. El desinterés por el bienestar de los jubilados, el fomentado Estado benefactor para comprar clientes políticos, la soberbia de una mandataria caprichosa que apenas asumió se enfrentó al campo, la pseudodemocracia en la que estamos viviendo, ya que la delincuencia es moneda corriente y el opinar distinto al gobierno, el peor de los pecados. Mis respetos por el hombre. Mi más profundo rechazo al "circo" de las oportunidades.
































