Un adolescente alemán murió la noche antes de su 15 cumpleaños, tras ahogarse con un cable para experimentar "sensación de asfixia", una práctica conocida como "choking game", que se difunde entre los jóvenes a través de internet.

Un adolescente alemán murió la noche antes de su 15 cumpleaños, tras ahogarse con un cable para experimentar "sensación de asfixia", una práctica conocida como "choking game", que se difunde entre los jóvenes a través de internet.
El hecho ocurrió en la localidad de Bad Homburg, en el estado federado de Hesse.
El joven estaba solo en su pieza cuando se estranguló con un cable con el fin de, según las presunciones, experimentar la embriaguez que se produce cuando el cerebro no recibe el suficiente oxígeno, informó el diario Bild.
"Nuestro hijo se ahogó", cita el periódico a los padres del joven, Stefan y Gabriele, que buscan mediante la difusión del caso alertar a otros padres, ya que son muchos los niños, aseguran, que incurren secretamente en prácticas similares.
Niklas murió la noche antes de su cumpleaños número 15, tras ahorcarse con el cable, un juego que según afirman otros jóvenes de su edad en internet produce "fabulosas sensaciones". Niklas había estado durante el día jugando al fútbol y en la cena había elegido el pastel con que festejaría su cumpleaños, contaron los papás al diario alemán.
Cuando su padre quiso despertarlo el día siguiente, el joven yacía en el suelo de su habitación.
La computadora estaba encendida, y en ella había varios correos electrónicos saludando a Niklas por su cumpleaños.
"La policía nos dijo después que Niklas se enrolló un cable de computadora alrededor del cuello", señaló la madre.
Según una de sus amigas, no era la primera vez que el adolescente se ahogaba.
"Niklas le contó que ahogarse le producía sensaciones fantásticas", contó el padre.
"Droga natural". Ahogarse hasta perder el conocimiento se populariza y publicita en internet como una "droga natural", y sobre todo son niños y adolescentes quienes la usan como modo de alterar sus sensaciones.
Según distintos testimonios y fotos que aparecen en la red, puede practicarse entre dos, que se ahogan mutuamente con las manos, o en solitario, usando cables o correas de perros, hasta perder la conciencia. Esto es índice de que la llegada de oxígeno al cerebro se interrumpe brevemente.
En EEUU murieron ya 80 adolescentes por esta práctica, el último de los cuales, Drew Fiala, de 11 años, falleció en Nebraska hace horas. (Télam)


