El cerebro reacciona a sonidos y tonos aprendidos en la infancia
Los expertos concluyeron que la organización del cerebro es particularmente sensible a estímulos exteriores durante los primeros años de vida, que son esenciales para el desarrollo mental.
19 de noviembre 2014 · 01:00hs
El cerebro sigue respondiendo a sonidos y tonos del lenguaje escuchado y aprendido en la primera infancia aunque luego olvidado, según una investigación publicada ayer que confirma la importancia de los primeros años de vida para forjar las capacidades mentales.
Esta experiencia fue llevada a cabo con niños chinos adoptados por familias canadienses francófonas, en un estudio cuyos resultados se divulgaron en un informe de la Academia Estadounidense de Ciencias.
El cerebro de un niño expuesto desde muy joven a una lengua forma representaciones de los sonidos, pero se ignoraba hasta ahora si los memorizaba de forma duradera si dejaba de ser expuesto a dicho idioma. Así, los expertos investigaron a 48 niñas de 9 a 17 años que habían estado expuestos a diferentes niveles de francés y chino.
En tres subgrupos, se les hizo escuchar registros de diferentes tonalidades muy características del chino que no existen en francés. El primero estaba formado por niñas nacidas y educadas en familias francófonas que no habían aprendido otra lengua, mientras el segundo incluía a las niñas adoptadas antes de los tres años por familias que no hablaban francés y no habían luego oído ni hablado el chino.
El último subgrupo estaba conformado por pequeñas bilingües adoptadas en China que habían aprendido el francés antes de los tres años y habían continuado practicando el chino.
Resonancias magnéticas efectuadas durante la difusión de estos sonidos demostraron que las niñas que habían estado expuestas al chino tenían una región de su cerebro activa que no se encontraba en las expuestas únicamente al francés.
"Las representaciones mentales creadas en el cerebro de un niño muy pequeño por el aprendizaje de una lengua pueden persistir en la edad adulta a pesar de la pérdida de capacidad para hablarlo", concluyen los autores de estos trabajos.
Los expertos concluyeron que la organización del cerebro es particularmente sensible a estímulos exteriores durante los primeros años de vida, que son esenciales para el desarrollo mental.