Un economista de un candidato dijo que la economía no podía transitar como un tren bala sino como un tren lechero. Le sugiero mirar si se quedó parado en alguna estación muy lejana. Dice además que la deuda argentina externa es una de las menores del mundo. En fin, sólo habría que ver cómo hizo Bolivia, uno de los países con menos riquezas naturales del mundo, para convertirse en una nación que progresa. En cada actividad que realiza el ser humano hay que hacer proyectos a corto, mediano y largo plazo. No veo que eso suceda en nuestras tierras. En poco tiempo pasamos de una economía neoliberal a una estatista. Decimos pago o no pago. Y otras contradicciones diarias. Como devaluar o no. Poner cepo al dólar o liberarlo. Podría escribir horas sobre vaivenes. Y lo peor que cuando suba un nuevo gobierno, como no hay proyectos, el que gane hará lo que quiera. Y una potencia probable como es la Argentina continuará diluida en ni fu ni fa. Aunque mientras dormimos la soja, el trigo y el resto crece, para que nuestros genios destruyan al amanecer. Hagan un proyecto serio, avalado por el Congreso y las instituciones, pensando en el futuro. Si en 1983 se hubiera hecho, hoy Bolivia no estaría por encima nuestro y nosotros lideraríamos los países avanzados. ¿Tan difícil? Proyectar, tan sólo eso.































