Hace unos días fui al Distrito Centro para hacer algunos trámites. Dejé mi coche en el estacionamiento que da sobre la barranca por detrás de La Isla de los Inventos. Para llegar al distrito hay que pasar por la puerta lateral de la Isla y cruzar el puente peatonal sobre la salida del túnel. Honestamente, no podía creer lo que estaba viendo. Dos carpas pequeñas con gente viviendo y un señor con pañales en la mano para arrojarlos a la basura. O sea que allí hay algún bebé con ellos. Debajo de las escaleras viven unas dos familias con colchones y rodeados de pertrechos y bidones de agua. En el furgón de tren que está allí cuelgan la ropa a secar. El olor era nauseabundo y la imagen la peor. Pregunto: ¿qué usa esta gente como baño? (la respuesta no la tengo). A pesar de esto, como corolario, nos enteramos que Rosario será el punto de partida del Rally Dackar del año 2014 y que la selección argentina de fútbol jugará en octubre en Rosario. Quisiera que alguien nos dé una explicación satisfactoria de cómo se gestiona en esta ciudad. Porque, pregunto, ante este cuadro dantesco, de gente humilde, sin recursos, que no tiene un lugar donde vivir: dónde está la Secretaría de Promoción Social, dónde está la señora intendenta con su gestión. Porque no me parece que esta gente que habita ese lugar haya llegado ayer, están desde hace un tiempo. Entonces, ¿dónde están los controles? La apreciación de cómo se gestiona no es precisamente esta si estamos dispuestos a desarrollar una ciudad ordenada con cada cosa en su lugar. Ahora, ¿de quién es la responsabilidad de que esto suceda? Por un montón de motivos, deberíamos saber quiénes son los responsables de situaciones como éstas. Quizás luego de que se publique esta carta salgan en forma urgente a tratar de solucionar el problema de esta gente. Quizás también porque este es un año electoral y las necesidades de la política son como las de los bomberos. A pesar de todo, me gustaría pensar bien y que desde el lugar que corresponda se dé respuesta a este problema sin especulaciones y en adelante las políticas no estén sujetas a los reclamos de los vecinos, a la coyuntura o al corto plazo.



































