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Disponen el cese de actividades para un parque de diversiones

El municipio resolvió no renovar la habilitación de las instalaciones pertenecientes al Independencia Park. Es el espacio ubicado en Pellegrini y Pueyrredón. La medida se extenderá hasta que mejoren las condiciones de seguridad de los juegos.

Lunes 30 de Septiembre de 2013

La Municipalidad dispuso el cese de actividades del espacio de diversiones de Pellegrini y Pueyrredón, tras una inspección que detectó falencias en las condiciones de seguridad de algunos de los juegos mecánicos del predio del parque Independencia. Ausencia de barandas de protección alrededor de las estructuras y la necesidad de renovar tableros eléctricos fueron algunas de las objeciones detectadas en una auditoría encargada por la Dirección de Habilitaciones del municipio.

El cese de actividades para el Independencia Park se dictó el jueves pasado. Sin embargo, el relevamiento sobre el estado de los juegos fue realizado el 9 de septiembre, un día antes de que se cumpliera un mes del incidente desatado en el Internacional Park, cuando la caída de uno de los carritos de una rueda terminó con la vida de dos adolescentes de Rafaela que habían llegado a Rosario a disfrutar del fin de semana.

El accidente puso en el centro del debate los controles que ejercía el municipio sobre el funcionamiento del parque de diversiones de Oroño y 27 de Febrero, e incluso repercutió en la separación de los titulares de las direcciones de Inspección y Concesiones municipales, Gregorio Ramírez e Hilda Gontín, respectivamente, hasta tanto avance la causa judicial que busca establecer los motivos que generaron el siniestro.

Para el concesionario del parque de Pellegrini y Pueyrredón, Carlos Di Gregorio, el cierre del predio está íntimamente relacionado con el siniestro ocurrido en la otra punta del parque Independencia. "En poco más de un mes ya tuvimos la visita de entre diez y doce inspectores. No nos oponemos a los controles, pero el problema es que no todos tienen el mismo criterio", se quejó. Y resaltó que "en los 75 años que tiene el parque nunca se registró un accidente".

Preventiva. El subsecretario de Seguridad Ciudadana del municipio, Luis Baita, sin embargo, prefirió separar ambos temas.

"Esto es parte de los controles de rutina que hacemos permanentemente en los espacios recreativos. Como la habilitación del parque estaba por vencer, creímos que necesitaba una mirada más profunda sobre las cuestiones de seguridad. Entonces, de común acuerdo con los concesionarios, decidimos el cese de actividades hasta tanto se mejoren algunos aspectos relacionados con la prevención", explicó.

Entre las modificaciones recomendadas por los inspectores, el funcionario apuntó la "colocación de rejas alrededor de los juegos, el mejoramiento de tableros eléctricos y otros aspectos referidos al funcionamiento de los entretenimientos y el mejoramiento de la seguridad de los mismos".

De todos modos, consideró que "se trata de pequeñas modificaciones que se solucionarán en el corto plazo".

Arreglos. El predio estuvo cerrado todo el fin de semana y no pasó desapercibido entre las familias que ayer al mediodía se acercaban al lugar. "¿No va a abrir nunca más?", preguntaba una nena a los empleados del parque, mientras se trepaba al vallado que limita el espacio.

En tanto, tres operarios se encargaban de soldar rejas alrededor del recorrido del trencito y sumar cadenas de seguridad a la estructura sobre la que giran varios avioncitos. "Estamos dispuestos a cumplir con las cosas que nos pidan. Lo único que buscamos es que nos dejen seguir trabajando porque se trata de una empresa pequeña de la cual dependen también las familias de nuestros siete empleados", comentó el dueño del parque.

El Independencia Park ocupa unos 500 metros cuadrados del espacio verde que se extiende frente al estadio de Newell's. Allí funcionan el trencito que circunda los límites del predio y otros seis juegos que apenas se levantan unos 40 centímetros del piso. El más conocido de todos, el "Gusano loco", está próximo a cumplir 50 años.

La mayoría de los asistentes al parque son chicos pequeños que suben a los juegos acompañados "siempre de un adulto", resaltó Di Gregorio.

La entrada cuesta 6 pesos. En un buen fin de semana a cada estructura suben entre 200 y 100 pibes, número que tras el incidente del Internacional Park "bajó bastante", reconoció Di Gregorio.

Los días que la lepra juega de local, el predio permanece cerrado. De lunes a viernes, el parque abre por la tarde "pero sólo para que no nos rompan los juegos, porque el trabajo es limitado", aseguró el concesionario.

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