Qué tristeza ver a mi Central de esta manera. Voy a la cancha desde los 8 años, gracias a mi familia que es puramente canalla, desde mis abuelos de parte de mi papá y de mi mamá. Mi abuelo materno jugó en Central en la primera en el año 47 y cada vez que habla de esa época se emociona porque dejaban la vida por la camiseta. Qué tristeza. Jamás pensé que íbamos a llegar hasta este punto. Gracias a delincuentes, éstos y los anteriores. Pareciera que fueran de otro club y no de Central, porque si amaran a este club como lo amamos todos los hinchas jamás hubieran hecho esto. Malas personas y necios. No tienen derecho de hacerle esto a los hinchas que siempre se han bancado todo. En las buenas y en las malas siempre estoy. Pero basta, esto se tiene que terminar, hay que dejar de aguantarse todo, tenemos que hacernos escuchar, porque nosotros siempre vamos a seguir, en la A, en la B o donde sea, porque Central es nuestra vida, es el club de nuestros amores. Digamos nunca más. Nunca más quiero volver a ver a la familia canalla llorar como lloramos el domingo sin encontrar explicación alguna. Digamos nunca más a dirigentes malandras como Usandizaga, su hijo, Scarabino, etcétera. Se han llenado los bolsillos a costa de Central, a costa de nosotros, los socios. Hoy somos más canallas que nunca y vamos a salir a pelearla con nuestro querido club. Gracias a mis padres, a mis abuelos, a mi tío y al resto de mi familia por haberme hecho de Central. Y pido que por favor los próximos dirigentes sean buena gente, que amen a Central como nosotros y que lo lleven otra vez al lugar que se merece, la gloria.



































