Se termina el año pero no nuestra lucha; por la dignidad caminamos lento pero sabemos bien hacia donde vamos. Hablamos despacio pero con verdades y conceptos que nunca pudieron desmentir. Escuchamos poco, pero sabemos bien a quién debemos oír. Pedimos poco: dignidad para nuestras manos callosas, respeto por nuestras espaldas partidas, consideración por nuestras cabezas blancas. Al final pedimos lo que piden todos: justicia. Los jubilados y pensionados que integramos la Mesa Coordinadora Regional agradecemos a todos los que de una u otra forma nos acompañaron para lograr nuestros objetivos de tener una atención médica digna en la ciudad. Reclamar es existir, y acostumbrarse a la injusticia y la falta de respeto es la peor manera de ir muriendo. Reclamamos para que lo que correspondía haberse hecho y no se hizo, se haga ahora. Que el 2013 nos encuentre unidos y luchando por una sociedad solidaria y en paz. ¡Felices Fiestas!




























