La Afip responde por los ingresos nacionales y castiga a quien comete evasión fiscal. ¿Qué organismo federal controla al gobierno central por sus errados criterios? Ejemplo: la mendaz información del Indec sobre la inflación (un 35 o 40 por ciento de la verdadera). Nadie la cree, pero el tema es serio y llega a oídos del mundo. No contar con Indice de Precios al Consumidor (IPC) hace que ignoremos cuánto ganamos, se demora el trámite de las paritarias, nos abruman con incrementos de precios sin motivo, provoca acaparamientos de producto por especulación. Ejemplo: los controles cambiarios inducen a la desconfianza hacia nuestra moneda (el dólar paralelo cotiza casi un 30 por ciento más que el oficial). La reducción de imprescindibles importaciones es un dogal apretándose sobre nuestra economía. Está disminuyendo la actividad industrial y en tan breve tiempo no tenemos tiempo de sustituir tecnología importada. Ejemplo: fuerte yerro al facilitar a ciertos jueces palenque donde rascarse y sus fallos favorecen el accionar oficial provocando que la sociedad desconfíe de la probidad e independencia de la corporación judicial. Ejemplo: planes como el Trabajar y similares no responden al espíritu de su creación. El gobierno no informó a los subsidiados que esos planes tienen principio, pero también un final, y que la sangría provocada a las arcas nacionales era de una magnitud inimaginable. Los beneficiarios creyeron que eran permanentes y ahora comienzan las dificultades pues nadie se preocupó de sustituir la dádiva por trabajo. Además, las arcas oficiales realmente se están vaciando. Ejemplo: el gobierno central y el metropolitano no se reúnen por un problema candente como es el de los subterráneos porteños en huelga. La temperatura va en aumento y todo se debe a un capricho y soberbia cuasi infantiles. Ejemplo: las cosas tienen un origen y Argentina no es la excepción. El origen en este caso es la absoluta falta de controles sobre empresas, sociedades afines al poder y personajes inescrupulosos y deshonestos en el medio. Escándalos como la Fundación Madres de Plaza de Mayo, tragedia ferroviaria en Once, barras bravas convertidos en fuerzas de choque, despreocupación por el desguace petrolífero y energético son solo muestras de que el gobierno va detrás de las consecuencias, nunca delante de ellas.































