Los primates africanos resultan infectados naturalmente por más de 40 diferentes cepas de SIV, el virus de inmunodeficiencia en simios, y dos de estas cepas cruzaron la barrera interespecies hace años, dando lugar al VIH-1 y VIH-2 que causa el sida. Sin embargo, a diferencia del virus en humanos, en los primates en estado salvaje, la infección es asintomática y no provoca enfermedad ni mucho menos muerte.
Esto es lo que creía hasta ahora, pero una larga investigación realizada con casi un centenar de chimpancés en estado salvaje demuestra que la infección del SIV sí puede provocar enfermedad y muerte en esos animales.
En concreto, el SIVcpz, inmediato precursor del VIH-1 y aislado ahora por los científicos, provoca una patología similar al sida en los chimpancés y la probabilidad de muerte es entre 10 y 17 veces superior entre los animales infectados con el virus que entre los no infectados.
“Por ahora no podemos dar una cifra precisa de la magnitud del efecto porque el número de chimpancés estudiados es limitado, pero la evidencia es clara: los infectados tienen una tasa de supervivencia inferior”, explica Jamie Holland, de la Universidad de Stanford (EE UU) y una de las autoras de la investigación.
El estudio, realizado por un equipo internacional durante nueve años, se ha centrado en 94 chimpancés de dos comunidades del parque nacional Gombe, a orillas del lago Tanganica (Tanzania), donde la primatóloga Jane Goodall y sus colaboradores han estudiado, durante medio siglo, la población salvaje de chimpancés.
Los científicos, liderados por Beatrice H. Hahn (Universidad de Alabama en Birmingham), han realizado un seguimiento de salud de los ejemplares del estudio así como análisis post-mortem de los fallecidos.
“Los chimpancés son muy similares a los humanos genéticamente, así que no debería sorprendernos el hecho de que estos virus tan estrechamente relacionados provoquen la misma enfermedad en ambas especies”, dice Hahn.
Los resultados del trabajo, que se publican en la revista Nature, muestran que las hembras infectadas son menos propensas a tener crías que las no infectadas y que todos los chimpancés nacidos de madres infectadas tienen una expectativa de vida inferior. l (AP)

































