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Descartan crímenes atribuidos al asesino de la argentina en Madrid

La policía ibérica ubicó a varias personas que se creían desaparecidas y que habían vivido en la casa donde se hallaron vestigios humanos. 

Sábado 25 de Abril de 2015

Los investigadores del crimen de la argentina Adriana Gioiosa, cuya sangre fue encontrada en una picadora de carne de la casa que alquilaba en la localidad madrileña de Majadahonda, descartaron que el sospechoso detenido por el hecho, que era el casero, sea un asesino en serie, aunque sí creen que pudo haber matado a su tía, propietaria de la vivienda, quien está desaparecida desde 2011.

   Según informó ayer la Guardia Civil española, los investigadores lograron localizar a todos los inquilinos que inicialmente se creyeron desaparecidos y que pasaron por el chalet en el que Gioiosa (55), alquilaba una habitación al sospechoso Bruno Hernández (32), un español con antecedentes psiquiátricos, que está detenido.

   “Descartamos en principio la existencia de otras víctimas. Se hablaba de cinco o seis. Tuvimos que recurrir a la cooperación internacional para localizarlos y se encuentran todos bien: o bien en su país de origen, la mayoría en Latinoamérica, o en otros municipios”, dijo el comandante jefe de la Compañía de Majadahonda, Julián Martínez Powel en la Delegación del gobierno en Madrid.

   No obstante, las pesquisas apuntan a que el sospechoso pudo haber cometido dos asesinatos: el de Gioiosa y el de Lidia Hernández, quien era su tía y propietaria de la casa que habría sido el escenario del crimen y permanece con paradero desconocido desde 2011.

   La Guardia Civil confirmó que la sangre hallada en una trituradora de carne que estaba en el garaje de la casa del detenido pertenece a Gioiosa, cuya desaparición fue denunciada por su hermano, Eduardo Gabriel, el 6 de abril.

   La búsqueda de los restos de la argentina y de la tía del sospechoso se trasladó también por varias horas a una finca rústica situada en Santa Cruz de la Zarza, en Toledo, propiedad de la última mujer, dijeron las fuentes. Allí se hallaron restos biológicos y los forenses analizan ahora si son humanos.

   Los investigadores indicaron que ahora se van a centrar en las 20.000 toneladas de residuos del vertedero de Pinto, en el sur de Madrid, donde se arrojó la basura del municipio de Majadahonda en las fechas de la desaparición de Gioiosa.

   La investigación de este caso se centró inicialmente en el entorno de la mujer argentina y los pesquisas detuvieron al casero, quien sufre problemas psiquiátricos, e inclusive estuvo internado por este motivo, según fuentes policiales.

   El 8 de abril, los investigadores allanaron el domicilio paterno del detenido, donde se localizaron diferentes efectos personales de Adriana, que afianzaron la hipótesis de que su desaparición no fue voluntaria.

   Entre otras cosas, se encontró una carta de despedida, una copia de las llaves de su automóvil y su computadora portátil, cuya procedencia el sospechoso no logró acreditar.

   Hace dos semanas, la policía local de Móstoles encontró el vehículo de la mujer estacionado en la zona y, diez días después, se realizó un segundo registro a la casa de Majadahonda, donde se encontraron los primeros restos biológicos.

   El hallazgo de una trituradora de carne en el garaje del inmueble fue revelador, ya que la Policía Judicial española determinó que el ADN se correspondía con el de la argentina desaparecida. Además, los perros de la Guardia Civil también encontraron sangre humana en la bañera y el desagüe de esta casa. La principal hipótesis que se maneja es que el acusado mató a Gioiosa, la descuartizó y arrojó sus restos a un contenedor en bolsas de basura.

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