
Nos alarmamos a diario al ser testigos impotentes de la violencia imperante en todos los estratos sociales, pero quizás muchos no nos damos cuenta de que también nosotros podemos ser quienes la ponen en marcha cuando preferimos confrontar antes de consensuar, cuando no toleramos a quien piensa distinto, cuando primero hablamos y después —con suerte- pensamos, cuando nos faltan argumentos para debatir y tenemos pocas pulgas y una lengua larga y filosa. Es que del desborde verbal a la violencia física hay poco trecho. A veces algunas figuras públicas se "atropellan" oralmente, descalificándose mutuamente con términos ofensivos. Es de público conocimiento el duro cruce de exabruptos que días atrás protagonizaron el senador nacional Aníbal Fernández y el secretario general de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) Gerónimo "Momo" Venegas, quienes "se tiraron con todo (insultos y agravios) a través de los medios".
Carlos Alberto Parachú / DNI 6.012.558


