Los políticos corruptos e incapaces —no los honestos y capaces, que los hay y muchos— pretenden mostrarse virtuosos, descargando en terceros su propia decadencia moral y formativa. Para ello utilizan el nombre que los humanos dimos a un inofensivo y noble pájaro. Inofensivo porque no mata para sobrevivir, come carroña -carne corrompida dice el diccionario- y noble porque con su forma de alimentarse contribuye al mantenimiento del medio ambiente. Pero los políticos corruptos producen ellos mismos la carroña financiera que otros utilizan como medio de subsistencia. No son estos los incalificables, sino quienes producen el alimento financiero que derivan en el crecimiento de la pobreza y la indigencia. No son pocos los que en esas condiciones mencionadas, mueren anticipadamente por falta de recursos por el accionar de los corruptos. Estos políticos sí matan, no ya para subsistir, sino para enriquecerse inmoralmente. Demos a los pájaros llamados buitres, nuestro reconocimiento por el aporte positivo a la vida en el planeta. ¡Que absurdo, se condena al que limpia y no al que ensucia!


































