El ministro de Desarrollo Productivo, Francisco Cabrera, puntualizó ayer que el gobierno derogará el "abusivo" régimen que obligaba a las empresas a informar precios, costos y ganancias a la Secretaría de Comercio y aseguró que con el fin de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (Djai), a fin de este año, se logrará un "impacto positivo en la productividad".
El funcionario habló durante la mañana de ayer en dos oportunidades: a la hora de poner en funciones a su equipo de colaboradores y luego en el marco de la Conferencia Industrial que organiza la UIA y recordó que, según normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), a fin de año se eliminarán las Djai. Al respecto, sostuvo que el principal objetivo de las medidas que instrumentará su cartera será "el empleo".
Cabrera explicó que "antes de fin de año", cuando dejen de tener vigencia las Djai, el gobierno instrumentará un sistema de licencias automáticas y no automáticas para el ingreso de importaciones, que va a dinamizar la actividad productiva.
"Meter mucha burocracia, como hizo el gobierno anterior, implica atrasar el proceso productivo", sostuvo el funcionario, quien señaló que "de las 19 mil posiciones arancelarias que tiene nuestro comercio internacional, hay aproximadamente 18 mil que deberían ser automáticas".
Cabrera explicó que "se va a aplicar un Sistema Integrado de Monitoreo de Importaciones (Simi), que va a hacer mucho más rápido y eficiente" el proceso de importaciones.
En cuanto al régimen informativo que se le exigía a las empresas, el nuevo ministro explicó que va a derogar "el régimen abusivo de información de precios y estructura de costos y márgenes de ganancias que se les exigen a las empresas".
Cabrera confirmó que convocará al diálogo "a todos los sectores económicos y productivos, y a las regiones para discutir nuestros proyectos", y aseguró que el objetivo que de su cartera "es uno solo: empleo".
Tras expresar que el gobierno va a continuar con el programa Precios Cuidados, Cabrera sostuvo que "el gobierno anterior paralizó todo" y que "en los últimos años hubo un consumo de todos los stocks" de los sectores industriales, pero que "la Argentina tiene un entramado productivo muy sofisticado e importante" el cual será la base para la reactivación del sector.
Por un fallo de la Organización Mundial de Comercio (OMC), el 31 de diciembre próximo Argentina debe dejar de operar las declaraciones juradas que se implantaron en febrero de 2012. Lo que hizo ahora el gobierno es ratificar que ese fallo será cumplido y, en consecuencia, esas declaraciones juradas —muy criticadas desde el ámbito empresario— no existirán desde el primer día de 2016. El régimen había sido dispuesto por la Afip, cuando el gobierno anterior se esforzaba por mantener el superávit comercial que comenzaba a caer por la crisis internacional y por dosificar la salida de dólares para no afectar las reservas.
Además, Cabrera puso en funciones a sus colaboradores: los secretarios de Industria, Martín Echegoyen; el de Comercio, Miguel Braun; de Transformación Productiva, Lucio Castro, de Pymes, Mariano Mayer; de Desarrollo Regional, Andrés Boeninger; como jefe de Gabinete, Ignacio Pérez Riba, y como presidente de la Agencia Nacional de Inversiones, Marcelo Elizondo.