Rosario se vistió de gala. Más de 5.000 personas participaron el 20 de noviembre, en el Estadio Municipal de Rosario, de la Fiesta de cierre del 2014 del Deporte Comunitario y Recreativo. Mesas armadas con gusto para albergar a la multitud, espacio de juegos, Expo-deporte mostrando la síntesis del accionar anual, pantalla gigante, escenario improvisado con un acoplado de camión en cuya cobertura se leía, Rosario, Rosario, Rosario. Cámaras, canales, autoridades, políticos, periodistas. Deportistas destacados firmando autógrafos. Un desfile de todos los barrios, cargado de música y color, representando el quehacer deportivo y recreativo anual. Clubes barriales casi olvidados en la historia, rescatados a través del deporte. Jóvenes que encontraron un rumbo diferente gracias al respeto, la creatividad, la convivencia que les brindaron disciplinas como el hockey, voley, rugby, futbol, remo. Niños, adolescentes y adultos mayores concurriendo a colonias dentro de la ciudad. Vacaciones inéditas para muchos de ellos, organizadas por un voluntariado de "animadores juveniles". Personas con capacidades diferentes encontrando el espacio para desarrollar sus potencialidades. Calle recreativa transitada en sus 28 kilómetros en patines, patinetas, bicicletas, caminando o corriendo de cara al sol. Piletas de natación para verano e invierno en todos los distritos. Esta historia, difícil de resumir por su grandeza, la viene forjando hace muchos años una juventud de profesionales del deporte y de la educación física. Esta historia no puede pasarnos desapercibida. Sus ideólogos crean proyectos masivos de inclusión a través del juego, el deporte, la convivencia. Y Rosario lo absorbe en todos los distritos y lo devuelve con participación multitudinaria. Porque se siente bien. Porque lo necesita. Porque vale. Porque crea futuro.































