Juan Martín del Potro quiere olvidar la admiración que tiene por el suizo Roger
Federer y derrotarlo camino de la que espera sea su primera semifinal en un Grand Slam. Jugarán
mañana martes, alrededor de las 8 (hora de Argentina), en el segundo turno de la cancha Rod Laver
Arena, que abrirá su jornada a las 6.30, con el partido entre la rusa Dinara Safina y la
australiana Jelena Dokic. El tandilense se clasificó ayer para la ronda de los ocho mejores del
Abierto de Australia al derrotar por 5/7, 6/4, 6/4 y 6/2 al croata Marin Cilic, mientras que
Federer sufrió aún más para deshacerse del checo Tomas Berdych por 4/6, 6/7 (4), 6/4, 6/4 y
6/2.
"Federer te da muy pocas chances, pero te las da", advirtió
Del Potro, de 20 años, que ya jugó también los cuartos de final del US Open el año pasado.
"Quizá te las da en momentos en los que creés que no es
importante, en los primeros juegos", añadió. "Pero si me las da, las voy a tener que
aprovechar".
El número uno argentino se enfrenta a una tarea que parece
casi imposible a la luz de las estadísticas, pues el suizo llegó a las semifinales de los últimos
18 torneos de Grand Slam. Además, Federer busca su 14º título en un grande, lo que le permitiría
igualar el récord de Pete Sampras.
"La admiración siempre la tengo", confesó Del Potro al
hablar de su oponente. "Cualquiera lo admira. Pero yo voy a entrar como siempre, a ganar, a tratar
de hacer mi juego. Obviamente que hay una diferencia, pero no sé cómo es de grande en este
momento".
Hasta ahora, la diferencia fue abismal. Tanto es así, que
el suizo sólo recuerda uno de los tres partidos en los que se enfrentaron, el que Del Potro perdió
el año pasado en Madrid.
El primero fue en la segunda ronda de Wimbledon, en 2007.
"Yo no tenía ganas ni de jugar. Era verlo a él y que haga todo lo que quiera", relató Del Potro.
"Además me acuerdo que entró con un saco blanco. Y yo con los pelos largos. Seguro que pensó: «Este
croto que hace acá»".
La segunda vez fue parecido, aseguró Del Potro, que se
enfrentó a Federer poco después en los octavos de Basilea, la casa del suizo. En Madrid pudo
concentrarse algo más en su juego. "Y no pensar tanto en él", dijo, pero al igual que en los
anteriores duelos, perdió en sets corridos.
En aquellas dos primeras derrotas el tandilense apenas era
un larguirucho más que trataba de hacerse un hueco en el circuito. Ahora, sin embargo, Del Potro
llega al partido como número seis del mundo, la camiseta sin mangas de marca Nike y una cinta en el
pelo.
Federer lo conoce. El suizo sabe perfectamente quién es su oponente y se muestra
"expectante" por jugar contra él. "Jugó muy bien en el US Open. Casi derrota a Andy (Murray) en los
cuartos. Estuvo muy cerca, los dos parecían muy cansados. ¿Quién sabe lo que habría pasado en un
quinto?", recordó Federer, que terminó adjudicándose ese torneo.
Aquel partido truncó una racha de 23 victorias consecutivas
de la Torre de Tandil, que explotó el año pasado encadenando títulos en Stuttgart, Kitzbuehel, Los
Angeles y Washington.
"No fueron los torneos más grandes del mundo, pero aún así
fue capaz de imponerse a algunos buenos jugadores. Creo que venció a (Andy) Roddick y a otros como
Tommy Haas", apuntó el suizo. "Para un chico joven asumir la presión y luego llegar hasta el
Masters fue un gran resultado. Lo hizo muy, muy bien. Va a ser un partido interesante para mí".