Se olía un olor nauseabundo hace unos días en el Concejo Deliberante. Quizás haya sido la conciencia de los concejales que apoyaron la permanencia de la tracción a sangre en nuestra ciudad. La podredumbre de sus almas cómplices de la tortura animal, de los inocentes y vulnerables caballos que no tienen voz. Que son abusados y vejados por personas de bajos recursos, quienes a causa de su marginalidad no son capaces de entender que el caballo es un ser que siente y que no es una máquina ni un objeto responsable de su pobreza e ignorancia. Al calvario animal se le suma la ilegalidad, ya que manipular los residuos no está permitido porque puede causar graves problemas de salud si no se realiza en condiciones adecuadas, con uniformes y guantes, entre otros elementos. Además, en muchas circunstancias son menores los que manejan el carro, lo cual expone a los niños a accidentes, y no sólo los perjudica en su integridad física, sino también destruye su psiquis, ya que un niño sólo tiene que jugar y estudiar. Agrego que la tracción a sangre también obstaculiza el tránsito y podría producir y produjo –de hecho esto ha ocurrido– accidentes fatales. El más simple trámite exigido por la Municipalidad en relación a la circulación automotriz es un incordio imposible, pero los carreros escapan a la ley, y lo que es peor, apoyados por funcionarios del Estado municipal. La propuesta a los recolectores informales de residuos no era dejarlos sin una actividad que representa su sustento sino ofrecerle una labor alternativa, digna y legal. Pero no. Otra vez tracción a sangre, cargas imposibles transportadas por animales muertos de cansancio, sedientos en verano y desvalidos en el frío del invierno, mal alimentados, famélicos. Y seguimos mirando para otro lado. Se ven en las calles de Rosario carros cargados con escombros, carreros con látigos, carros sin el cartel de la identificación de la Municipalidad, gente que deja sillones o colchones en la vereda para evitarse de pagar un contenedor y utiliza el dolor de un pobre animal que no tiene la culpa del egoísmo y la ineficiencia de aquellos que deberían asegurarnos el bienestar animal y humano, que deberían hacer cumplir la ley Sarmiento, tan bastardeada. Estos vecinos son cómplices de la brutalidad y de la sinrazón. Vergüenza y asco me da este país decadente, no es crisis, es decadencia. Habrá que seguir luchando, habrá que seguir viendo la muerte en las calles de Rosario. A los responsables de esta barbarie les espera el noveno círculo del infierno que imaginó el gran Dante Alighieri, donde el diablo los mastica y los escupe por toda la eternidad. Que Dios nos ampare, sobre todo a los caballos, títeres sangrantes de un desastre.
En defensa de Pami e Ipam
En una carta de esta sección leí que le pedían a las autoridades de Pami que actuaran sobre la atención de Ipam. Mi esposo y yo nos atendemos en dicha institución, que ha habilitado un local para nuestra atención en calle Amenábar. Los primeros días de marzo fueron un poco complicados debido a la mudanza. El local, muy bien acondicionado a nuevo, cuenta con planta baja (con dos oficinas para turnos, sala de espera y baño). Y dos plantas donde se accede por un ascensor muy moderno. La escalera es de madera y con peldaños anchos. Las veces que asistí a consulta me tocó el primer piso, consultorios 10 y 11. Estoy de acuerdo que a veces se dan turnos a largo plazo. No así para estudios, análisis y radiografías, que son por orden de llegada. Pienso que a medida que se organicen, mejorarán las cosas. Es mi deseo. El Pami nos da prestaciones gratuitas que otras obras sociales no. Hemos pertenecido a prepagas y a otras obras sociales y más o menos pasa lo mismo. En Pami de calle San Martín atienden muy bien, por supuesto según los días hay más o menos gente. Una sugerencia para el Pami, podrían poner el sistema de sacar turnos por internet para aquellos que sabemos hacerlo. Yo podría ayudar a algún afiliado que lo necesite.
Nélida Carmen Colicchia
DNI 5.172.225
N. de la R: La carta a la que hace mención la lectora fue publicada en esta sección el miércoles 5 de abril, y en ella un jubilado se quejaba de las demoras en los turnos y atención por parte de algunos empleados de la obra social y del efector de salud.
Los únicos privilegiados son los niños
Esta es una de las tantas frases del viejo general, por supuesto que muchos maestros de la actualidad ni llegaron a conocerlo y tal vez ni sepan su historia, pero sí, no pueden negar conocer la frase, y menos aún desconocer que tuvo, tiene y tendrá vigencia de por vida. Pero da la impresión que a los maestros poco les importan los niños, se podría decir que pasaron a segundo plano. El metié de los educadores que es la enseñanza, en la actualidad no es tenida en cuenta, sólo importa y tiene prioridad el bolsillo propio, el alumnado en el presente es secundario, y menos aún les importa el problema que le acarrearon a los padres de los niños. Esta huelga no es sólo contra el niño y su aprendizaje, lo es también indirectamente contra la familia.
DNI 6.057.702
El populista y el estadista
Los cambios estructurales en un país –sos cambios que sean económicos, sociales o culturales, resultan capaces de gestar soluciones genuinas y sustentables– son lentos: a veces llevan años, incluso décadas o generaciones. Los políticos que plantean cambios rápidos e indoloros -es decir, mágicos- en realidad sólo buscan agradarle al pueblo aparentando defender sus intereses. Estos gobernantes suelen denominarse "populistas" o "demagogos", y, en el futuro, cosechan el desencanto y la decadencia de sus votantes. En cambio, el mandatario que busca de verdad cambios profundos es un estadista. Winston Churchill lo define así: "el político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones, y no en las próximas elecciones". Esta clase de gobernantes tiene que estar dispuesta a esperar, a enfrentar una cierta impopularidad presente, a cambio de un encomiable reconocimiento futuro. Pero el problema es que estos dirigentes se hallan casi en extinción, debido a la cultura de la imagen, de la inmadurez crónica y de la ansiedad generalizada. Cada vez son más quienes, de la mano de la vorágine tecnocultural de la época, pretenden soluciones inmediatas, como las aplicaciones de los celulares, el "compre ya" o la "satisfacción garantizada". En consecuencia, son menos los mandatarios que, para no perder imagen o votos, están dispuestos a decirles la verdad a sus votantes.
Jorge Ballario
DNI 10.858.926
Marcos Juárez (Cba.)
Alquileres versus racionalidad
El año pasado, la Cámara de Senadores, con voto unánime, incluidos Cambiemos, dio media sanción al proyecto de ley de Regulación de Alquileres Habitacionales. En tal caso, se tropezó dos veces con la misma piedra que el populismo puso en el camino en los 70. Ocasión que se destruyó la inversión inmobiliaria al perjudicar a propietarios que ahorran en propiedades para renta. Y como lógica consecuencia, a los inquilinos. Cuesta aceptarlo, la realidad dice que olvidamos la lección aprendida. Los legisladores desconocen que se perjudica a propietarios y a inquilinos, en un futuro cercano. Probablemente más que un error es una postura hipócrita. Un legislador no puede desconocer que una equivocada regulación de alquileres desalentará la construcción de viviendas, se retrotraerá la oferta, y automáticamente subirán los precios. Y se termina perjudicando al sector que se pretende proteger. Otra apariencia ficticia, en el proyecto se habla que todos los impuestos serán a cargo del propietario. El mercado lo trasladará al precio del alquiler. De aprobarse el proyecto, no conducirá a nada. No hay soluciones mágicas en las viejas y remanidas recetas populistas. El proyecto le está dando una pésima señal a los inversores. Especialmente, en este particular momento en que el blanqueo de capitales posibilita interesantes proyectos para el mercado inmobiliario. Cuando la cámara de diputados lo trate, veremos si es capaz de aportarle al mismo racionalidad y sensatez.
Jorge Bustamante
Beneficios que restan
Como suscriptores de La Capital debo destacar que hay un sinfín de locales adheridos, a los cuales podemos acceder en una gran mayoría de rubros. Ahora bien, el martes 4 del corriente a la noche decidimos con mi familia sentarnos a comer en el bar Paso Sport, la atención del mozo fue buena pero a la hora de pedir la cuenta le entregamos la tarjeta de Beneficios de La Capital y lejos de hacernos dicho descuento (válido en tiempo y forma), nos dijo para nuestra novedad que el descuento se hacía a partir de cuatro personas, así que como éramos tres no podía ser. Realmente no nos comimos el verso. Digo: si no les conviene a los comercios adherirse, mejor no engañen y no mientan. Parece que algunos Beneficios en lugar de sumar, restan.
Alicia Brescia
Ingreso irrestricto en Mar del Plata
En diálogo con el doctor Ricardo Nidd (h), decano de la Facultad de Ciencias Médicas de Rosario (UNR), nos enteramos que la misma se encuentra acompañando la creación de la Escuela de Medicina en la ciudad de Mar del Plata, dependiente de su Rectorado, la que comenzó este año 2017 completando una matrícula de 2.200 alumnos, con ingreso absolutamente irrestricto. Resulta una verdadera satisfacción hacer llegar a la población una noticia de tal magnitud en momentos en que los argentinos nos encontramos cotidianamente apabullados por la sucesión de crónicas desagradables. La facultad pública abre sus puertas en Mar del Plata convirtiéndose, después de la ciudad de Rosario y otras más en el interior del país, en una casa de estudios de puertas abiertas para todos los ciudadanos.
Edith Michelotti