Me resulta sorprendente por lo peligroso que es ver a muchos autos transitar la noche rosarina sólo con luces de posición o luces de estacionamiento, haciéndose casi invisibles. Pero me resulta más sorprendente e incomprensible ver la misma actitud en taxis, colectivos y la K, siendo que estos son medios de transporte públicos que deberían respetar todas las reglas de tránsito. Y llego a la incredulidad total cuando a las mínimas luces de posición las camuflan con colores, reduciendo aún más su visibilidad. Es una condición de tránsito ver y hacerse ver, así como en las rutas argentinas se transita con luces bajas para ser más visibles, o como esos operarios viales que se ven desde lejos con sus trajes naranjas o fluor, así también debería ser en la ciudad. Haciendo un paralelo con el uso del casco para los motociclistas, que es obligatorio porque salva vidas. Pido encarecidamente a la autoridad municipal que tome cartas en el asunto y controle esta falta grave que es causante de muchos accidentes.

































