Muchos santafesinos estamos muy preocupados por el tema del dengue. Generalmente, cuando sucede una epidemia como ésta, donde no hay vacunas y sólo repelentes, es necesario impedir en forma urgente su propagación. Y la mejor forma es declarar a las ciudades o provincias en cuarentena. Que nadie siga circulando como lo están haciendo. Muchos están yéndose al norte y otros vienen a Rosario llamados probablemente por los familiares que han llegado hace años y que formaron barrios enteros. La semana pasada, estuve observando familias aborígenes enteras, con menores de edades tempranas, revolviendo en containers ubicados frente a restaurantes y supermercados en busca de comida, revolviendo y desparramando basura. Hacía mucho que no se veían familias enteras. Seguramente son recién llegados que ignoran que hay muchos comedores para alimentarlos. Dado que el sistema de salud de nuestra ciudad está más abastecido que los del norte, mucha gente decide dejar su ciudad y venirse para la nuestra y quizá ya estén infectados con el virus. No me extrañaría que los mismos intendentes los metan en un tren hacia esta ciudad para sacarse el problema de encima, como vienen haciéndolo permanentemente. Sería bueno que los políticos pensaran en la posibilidad de declarar la cuarentena. Si tenemos una epidemia en Rosario, ¿cómo será detenida?




































