Buenos Aires.— Un joven de 18 años fue detenido ayer junto a dos cómplices
en un barrio del sur del conurbano bonaerense acusado de haber secuestrado a un hombre el 3 de
marzo pasado, en momentos en que debía estar en su casa con una tobillera magnética cumpliendo
arresto domiciliario.
Se trata de Maximiliano Barrios Chazarreta, a quien la jueza de Lomas de Zamora
Isabel Ación le concedió el beneficio tras el robo de un auto Alfa Romeo ocurrido el 17 de
noviembre de 2008 en Quilmes. El joven está acusado de violar la prisión domiciliaria para salir a
cometer el secuestro y luego volver a su casa.
Además, la policía detuvo ayer a otros dos integrantes de la banda: uno es
Héctor Barrios Chazarreta, de 22 años, hermano del anterior, . El tercer apresado es Carlos Herrera
Maciel, de 21 años, quien dejó una huella dactilar en el auto usado para el delito.
El hecho se inició a las 22.15 del 3 de marzo, cuando Roberto Caprioli, de 35
años, se despidió de su hijo de 4 años en la puerta de su casa de Burzaco, y subió a su Renault
Scenic, fue interceptado por un Fiat Palio blanco del que bajaron tres delincuentes armados, que se
lo llevaron en su propio auto.
Apenas se llevaron a Caprioli, los delincuentes asaltaron a un matrimonio, a
quienes les robaron dinero, tarjetas y documentos. Esa pareja también identificó en fotografías a
Héctor Barrios Chazarreta como uno de los ladrones.
Golpeado. Caprioli fue llevado a una casa en Claypole. Allí, lo golpearon en la
cabeza, mientras lo interrogaban sobre sus bienes y la persona a la que podían llamar para pedir un
rescate. Los delincuentes lo dejaron atado de pies y manos con cordones de zapatillas, le quitaron
sus pertenencias y con su propio teléfono celular se comunicaron con su hermano, a quien le
exigieron un rescate de 20.000 pesos por la liberación. Caprioli aprovechó que sus secuestradores
lo dejaron solo en el sitio de cautiverio, logró desatarse y escapó del lugar por los techos de las
casas vecinas.
Paralelamente, ninguno de los captores se había dado cuenta de que Caprioli
había escapado y seguían llamando a su hermano para negociar el rescate, cuyo pago —por
indicación de la fiscal— se pactó en un puesto de diarios del barrio Don Orione.
Un policía que se hizo pasar por el hermano de la víctima se acercó al lugar
indicado, y dejó una bolsa con papeles recortados que fue recogida por un joven de unos 18 años.
Ese chico, según la policía, sería el detenido ayer.