Florencio Avalos, el primero de los 33 mineros en ser restacado tras estar atrapado más de dos meses en el norte de Chile, emergió esta madrugada de las entrañas de la tierra, entre gritos de alegría de familiares y socorristas por el primer hito de un salvataje que quedará en la historia.
El capataz de la mina, Florencio Avalos, de 31 años, fue el primero de los mineros en ver de nuevo la luz de la luna sobre el desierto de Atacama, luego de haber sido izado durante unos 15 minutos en una angosta cápsula a través de un ducto de más de 600 metros de roca sólida.
Bocinas y aplausos llenaron el aire. Su pequeño hijo, Vairo, y su esposa derramando lágrimas corrieron a abrazar a Avalos al salir de la mina San José en aparente buen estado de salud. El presidente chileno, Sebastián Piñera, lo estrechó en sus brazos. Y el mundo celebró por televisión.


































