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Cobró un plazo fijo por $ 127 mil y se lo robaron cuando llegaba a su casa

"Esto fue una entregada, no le busqués otra explicación". Así resumió ayer un investigador el hecho que le tocó vivir a Guillermo Massoni y a su mamá cuando fueron a cobrar un plazo fijo a un banco del macrocentro.

Martes 06 de Enero de 2009

"Esto fue una entregada, no le busqués otra explicación". Así resumió ayer un investigador el hecho que le tocó vivir a Guillermo Massoni y a su mamá cuando fueron a cobrar un plazo fijo a un banco del macrocentro. Dos hombres en moto los siguieron hasta una cochera de 9 de Julio al 1000 y cuando iban a abrir el portón para ingresar y estacionar el auto les robaron una mochila a punta de pistola. Dentro del bolso estaba el dinero que acababan de cobrar: nada más y nada menos que 127 mil pesos en efectivo.

La primera salidera bancaria denunciada en 2009 fue tan efectiva y jugosa para los ladrones como llena de enigmas para los investigadores. Es que hay muchos puntos por aclarar en la denuncia hecha por Massoni en la comisaría 2ª, donde dijo que siguió al pie de la letra el manual de seguridad del cliente bancario y tomó todos los recaudos necesarios para evitar el triste final que tuvo la historia.

A puerta cerrada.Todo empezó a desarrollarse a las 10 de la mañana de ayer, en el preciso momento en que los bancos abrían sus puertas al público. Hasta el Bisel ubicado en la esquina de Córdoba y Santiago llegaron Massoni, un empleado de 44 años, y su mamá, una anciana de 81 años. Ambos ingresaron a la entidad financiera con la intención de cobrar un plazo fijo a nombre de la mujer cuyo vencimiento operaba ayer.

"Según este hombre, a esa hora en el banco sólo estaban los empleados y una sola persona en la fila que hizo frente a la caja. Además, explicó que el cajero tomó los recaudos del caso cuando él le informó que quería cobrar el plazo fijo", refirió un pesquisa.

Así las cosas, Massoni y su madre fueron invitados a pasar a la oficina del gerente para evitar recibir el dinero a la vista de curiosos. Entonces, a puerta cerrada, el hombre guardó los 127 mil pesos dentro de una mochila que se colgó al hombro y salió junto a su mamá. Para terminar de asegurarse, las víctimas lo hicieron por una puerta lateral del banco (utilizada para el ingreso y egreso del personal) y no por la doble hoja vidriada que usan todos los clientes. Caminaron un par de metros y se subieron a su auto particular.

En la cochera. Massoni y su madre emprendieron el recorrido hacia la cochera donde habitualmente guardan su auto, en 9 de Julio 1051, a la vuelta de su casa de San Martín al 1400. Cuando la mujer descendió del vehículo "vio la actitud sospechosa de dos hombres que estaban en una moto y alertó a su hijo", dijeron en la denuncia. Sin embargo, Massoni tuvo que descender para abrir el portón del garaje y ese fue el momento fatal.

"El hombre dice que uno de los tipos de la moto se le acercó, le exhibió un arma de fuego y hasta que hubo un forcejeo antes de que pudiera apoderarse de la mochia en la que estaba la plata recién cobrada", confió una fuente. Lo cierto es que el ladrón, con el jugoso botín en su poder, se subió a la moto y escapó a toda velocidad con su cómplice.

Hasta anoche no había datos concretos sobre el rodado en el que se movilizaban los asaltantes ni mucho menos sobre su destino. En tanto, los investigadores trataban de hilvanar distintas puntas de la denuncia realizada por Massoni para tratar de aclarar el episodio, aunque también esperaban que el hombre ampliara su declaración en la seccional para poder entonces dilucidar el caso.

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