El vicepresidente Julio Cobos aseguró ayer que permanecerá en su cargo hasta 2011 en medio de una fuerte embestida del kirchnerismo, que le reclamó "que renuncie y se vaya" como lo hizo Carlos «Chacho» Alvarez en el año 2000 (ver aparte).

El vicepresidente Julio Cobos aseguró ayer que permanecerá en su cargo hasta 2011 en medio de una fuerte embestida del kirchnerismo, que le reclamó "que renuncie y se vaya" como lo hizo Carlos «Chacho» Alvarez en el año 2000 (ver aparte).
"Yo voy a ser vicepresidente hasta 2011 y nadie sabe qué puede pasar después", expresó el titular del Senado en declaraciones a medios de su provincia, tras la reunión que ayer encabezó con su agrupación política Consenso Federal (ConFe).
Cobos resaltó, en relación con los enfrentamientos que mantiene con el gobierno desde su voto «no positivo» durante el conflicto del campo: "Yo no traicioné a nadie, soy leal a mis principios".
El vicepresidente volvió a ratificar que seguirá en el cargo pese a la presión del kirchnerismos a raíz de fuertes declaraciones que emitió en un documento, en el que cuestionó políticas clave que implementa el kirchnerismo.
Junto a la resistencia frente al oficialismo, el vice también salió al cruce de un cuestionamiento surgido desde el radicalismo de su provincia, que lidera el ex gobernador mendocino y principal adversario interno, Roberto Iglesias.
Al respecto, Cobos aseveró que "nunca se habló" de su regreso al radicalismo, y destacó que el acuerdo con la UCR pasa por "hacer una interna simultánea, el padrón de uno y otro partido y el padrón de la ciudadanía".
Con respecto a un posible regreso a las filas de la UCR, el mandatario dijo que no es su intención en este momento y advirtió que nunca habló de ello. "Que encuentren alguna declaración mía en que diga que quiero volver a la UCR", sugirió y contestó los ataques de Iglesias que había asegurado que el acuerdo que se estaba cerrando era "un contubernio".
"Nosotros estamos hablando con las autoridades institucionales del partido, que fueron puestas por Iglesias. Si Iglesias no tiene diálogo con sus propios correligionarios, eso debe ser sorteado", indicó.