Buenos Aires.— Un fallo de la Cámara Federal que indica que las meras
"corazonadas a veces incluidas dentro del concepto de «olfato policial»" no legitiman
procedimientos policiales en los que falten los elementos "objetivos" que requiere la ley, se opone
a otro dictado con relación al mismo tema por la Cámara del Crimen porteña.
En diciembre pasado, los camaristas federales Jorge Ballestero y Eduardo Farah
sobreseyeron a un joven requisado y detenido al constatarse que llevaba una escasa cantidad de
drogas y declararon la nulidad de procedimiento policial por carecer los efectivos de motivos
valederos para detener al imputado.
El hecho juzgado ocurrió el 9 de mayo último cuando agentes de la comisaría 36
distinguieron en la esquina de Lafuente y Velázquez, de la Capital Federal, a un joven que, "al
percatarse de la presencia policial, cambió raudamente de sentido por la cual venía caminando".
"Los motivos previos que resultan los fundamentos en los que deben apoyarse los
procedimientos policiales no resultan suficientes para justificar la detención", dijeron los
camaristas al considerar que los uniformados se excedieron, ya que interceptaron al joven sólo "por
haber cambiado el sentido de su circulación".
Con un criterio dispar la Cámara del Crimen considerón que un motociclista que,
"al observar la presencia del móvil policial, puso en marcha el rodado y se alejó del lugar" sí
podía ser demorado por los efectivos.
En esa ocasión, los policías advirtieron que el conductor de la motocicleta que
aguardaba en la intersección de Caboto y Olavarría al ver a los pesquisas arrancó y pretendió irse
del lugar. Para la Cámara, esa conducta "comporta una sospecha razonable que justificó la
intervención para identificar a quien salía de la casa ubicada en Caboto 1320, que iba,
presuntamente, a encontrarse con el motociclista que acababa de irse.
Ante la detención, este hombre "se tornó agresivo, al punto de trabarse en lucha
con los preventores y extrajo un arma de fuego que arrojó al suelo". Por el contrario, en el caso
del sobreseimiento, los jueces explicaron que hacen falta elementos "objetivos" para autorizar la
requisa, ya que "las meras corazonadas a veces incluidas dentro del vago concepto de «olfato
policial» no bastan para legitimar la conducta invasiva". l (Télam)
Lo contrario. El fallo de la Sala I de la Cámara Federal se opone a otro dictado
por la Cámara del Crimen porteña. Este último, por el contrario, convalidó el "olfato policial" al
aludir a la "urgencia y dentro del marco de una actuación prudente y razonable del funcionario
policial en el ejercicio de sus funciones específicas".