Las voces del coro de Air France resonaron ayer en la catedral de Notre Dame, en París, Francia, donde familiares y autoridades recordaron a las víctimas del vuelo que desapareció sobre el océano Atlántico.

Las voces del coro de Air France resonaron ayer en la catedral de Notre Dame, en París, Francia, donde familiares y autoridades recordaron a las víctimas del vuelo que desapareció sobre el océano Atlántico.
El presidente Nicolas Sarkozy, la primera dama Carla Bruni-Sarkozy, funcionarios gubernamentales y empleados de la línea aérea asistieron al servicio ecuménico en la emblemática catedral parisina.
Monseñor André Vingt-Trois leyó un mensaje de condolencias del Papa Benedicto XVI, y después citó un pasaje de "El principito" que evoca el carácter efímero de la vida cuando el pequeño protagonista se entera de que su flor ha de morir. El autor del popular libro es el aviador francés Antoine de Saint-Exupery, cuyo avión de-sapareció sobre el Mediterráneo en 1944.
El clérigo musulmán Mohammed Moussaoui pidió en su rezo que "los corazones de los familiares encuentren nuevamente la paz". Fue un momento particular cuando el imán, con la voz tomada, comenzó a entonar su rezo y oraciones en lengua árabe.
Se encendieron 228 velas en memoria de las personas a bordo del Vuelo 447, "como señal de su presencia en la ausencia", dijo Vingt-Trois.