Sobre la carta de Román Rey del pasado 2 de marzo, donde replica una mía, quisiera que me explique qué es una gracia o un don divino. Lord Kelvin, físico notable, descubridor del cero absoluto en la medición de la temperatura, dijo : "Cuando una cosa no se la puede definir, sino que sólo se la puede mencionar, como por ejemplo el alma, el espíritu, etcétera, es que sólo se la conoce superficialmente; cuando ya se la puede definir, es que se la conoce con más profundidad, y cuando aparte de definirla se la puede medir, como por ejemplo, un litro de leche o un kilo de azúcar es que se la conoce con precisión o exactitud. Me encantaría que me aclare con palabras terrenales qué es el don divino o la gracia de Dios. No es cierto que son escasísimos los curas pedófilos, sino que por ser demasiados, tiene que salir nada menos que el Papa a pedir perdón por tamaña desviación. Parece ser que la gracia de Dios no les acanza para fortalecer los medios ordinarios para conservar la vocación y castidad. Poner en igualdad de condiciones a un vulgar cristiano que promete fidelidad cuando se casa, con la promesa que hace un sacerdote, luego de hacer una rigurosa carrera para graduarse, es sencillamente un disparate. Porque el ciudadano común no tiene por qué dar ejemplo, pero el cura tiene la obligación de darlo; para eso eligió la profesión de aconsejar y admonizar al rebaño. Por último, yo no veo ningún misterio en el celibato, y concretamente veo una represión innecesaria a la función sexual del ser humano.































