El trabajo de inteligencia llevado adelante por efectivos de la Dirección de
Control y Prevención de Adicciones de la provincia de Santa Fe permitió descubrir esta semana una
pista clandestina de aterrizaje en el departamento San Cristóbal y ayer, a 5 kilómetros de ese
lugar, ser testigos de la accidentada caída de una avioneta cargada de marihuana. Un desperfecto
mecánico impidió que la nave culminara su descenso normal y se estrelló en la tierra incendiándose
de inmediato. Los policías destacados en el lugar actuaron rápidamente y lograron poner a salvo al
piloto y a su acompañante, además de rescatar de las llamas un total de 258 ladrillos de marihuana
que pesaron apróximadamente unos 260 kilos.
El operativo se dio a una semana de que la jueza federal Laura Inés Cosidoy
reiterara su denuncia de que "en Santa Fe llueve marihuana" y que "si seguimos así van a pasar (las
avionetas) por el Monumento a la Bandera".
Esas apreciaciones fueron replicadas por el secretario de Seguridad de la
provincia, Carlos Iparraguirre, quien sostuvo que "las estadísticas están para rebatir eso" y que
"más allá de que el control del espacio aéreo no es de resorte provincial se ha puesto en marcha un
programa para tener desde lo territorial un mayor control de la actividad aérea". En ese sentido,
el funcionario provincial detalló entonces que "se ha dispuesto un programa de relevamiento de
lugares aptos para la utilización de aeronaves, se están celebrando convenios con autoridades
nacionales y se está terminando un relevamiento para tratar de construir una base de datos
propios".
Relevamiento positivo.Fue precisamente en ese marco que agentes de la ex Drogas
Peligrosas llegaron hasta al departamento San Cristóbal con datos de inteligencia y en busca de
esas pistas clandestinas. Así, a 12 kilómetros al norte de la ruta 39, en forma paralela a ese
camino provincial que une las ciudades de Gobernador Crespo y San Cristóbal, y en medio de un
espeso monte, localizaron uno de esos lugares propicios para que "llueva marihuana".
"En un extremo de la pista había un tanque cargado con 200 litros de combustible
lo que nos hizo suponer que alguna aeronave estaba por llegar y ese material era para reabastecerse
y retornar a Paraguay, desde donde viene la mayor parte de esta droga", aseguró el comisario Hugo
Tognoli, jefe de la dirección antinarcóticos de la provincia.
Así las cosas, durante cuatro días los agentes hicieron tareas de avistaje en la
zona y quedaron a la espera de la llegada de la aeronave.
Bola de fuego. Fue ayer, poco después del mediodía, cuando todo se desencadenó.
"Un Pipper Grand Cherokee monomotor empezó a dar vueltas en torno a la pista y cuando inició las
tareas de aterrizaje tuvo un desperfecto mecánico que deparó en un voraz incendio. Eso llevó a que
la avioneta descendiera bruscamente en medio del campo, envuelta en fuego, y a unos 5 kilómetros al
sur de la pista que tenía por destino", dijo el vocero.
Cuando los policías arribaron al lugar donde se había precipitado la avioneta
pudieron rescatar del interior de la misma, sanos y salvos, al piloto (un ciudadano brasileño de 43
años) y al copiloto (de nacionalidad paraguaya y 31 años), ambos afincados en la localidad
paraguaya de Capitán Bado. Asimismo, lograron salvar de las llamas que consumieron a la nave un
total de 258 ladrillos de marihuana que pesaron aproximadamente unos 260 kilos.
Fuentes del caso aseguraron anoche a La Capital desde el propio lugar del
aterrizaje que "esta es la primera vez que la ex Dirección de Drogas Peligrosas de la provincia
detecta la llegada de una avioneta ya que en los casos registrados anteriormente operaron la
Policía Federal, Gendarmería o la TOE". La investigación quedó en manos del juzgado federal de
Reconquista que está siendo subrogado por el juez formoseño Eduardo Valiente.