Puerto Madryn. — La Justicia de Puerto Madryn dio ayer el beneficio del
arresto domiciliario al único acusado del crimen de Leonela Aguirre, la niña de 10 años que fue
violada y ahorcada en marzo pasado en esta ciudad, al considerar que aún no hay pruebas suficientes
para considerarlo autor del hecho.
Fuentes judiciales informaron que la decisión fue adoptada por los camaristas
Gustavo Castro y Hernán Granda, quienes revocaron la continuidad de la prisión preventiva dictada
el sábado último por la jueza Flavia Trincheri contra Pablo Bell, de 37 años.
Los magistrados establecieron que la prisión domiciliaria será hasta el 10 de
mayo bajo prohibición absoluta de salir de la casa y tener contacto con testigos o involucrados en
la causa y ordenaron a la Policía que realice rondines continuos en la casa.
Argumento. "No significa que no sea el autor, simplemente decimos que el grado
de probabilidad no es suficiente para mantenerlo en prisión preventiva. De esta forma se impone el
arresto domiciliario", afirmaron los jueces Castro y Granda en una audiencia efectuada ayer.
Sin embargo, aclararon que si los peritajes incrementan la situación de
probabilidad se solicitará una revisión de la medida. En cambio, el juez Rodolfo Blanco votó en
disidencia al entender que existe peligro de fuga y entorpecimiento de la causa por "las
características aberrantes del hecho y la pena que se espera en expectativa", que puede ser de
prisión perpetua.
"El se va a ir a su casa y solamente depende de su voluntad si entorpece o no la
investigación y basta solamente que lo decida él para hacerlo", remarcó Blanco.
La niña fue vista con vida por última vez el 17 de marzo, cuando cerca de las 17
se fue sola de la escuela rumbo a su casa, situada a pocos metros. Según el testimonio de algunos
alumnos, la nena "se agachó para atarse los cordones y luego no se la vio más" hasta que su cuerpo
apareció a las 7 en un contenedor.
La autopsia reveló que la causa de la muerte fue "asfixia por estrangulamiento"
y los forenses establecieron que el o los asesinos utilizaron un cable para ahorcar a la niña.Tras
conocerse el crimen de Leonela, más de cinco mil personas marcharon por el centro de Puerto Madryn
en reclamo de Justicia.
En el marco de la causa, aún se continúan analizando cabellos hallados en el
cuerpo de la nena y también en la casa y el auto del imputado, los cuales fueron enviados a Capital
Federal para un peritaje. l (Télam)