Hace 11 años en la búsqueda de un sitio tranquilo donde desarrollar nuestro proyecto de vida, mi familia, así como otras tantas, nos ubicamos en la Zona Oeste de Rosario, barrio San Eduardo. Ya en aquel entonces la EPE intentaba trasladar el tendido de energía de alta tensión ubicado sobre los terrenos de Aldea y el Rosario Golf, a lo largo del recorrido de la avenida Jorge Newbery, situación que generó la oposición de nuestro barrio como el de Hostal del Sol, y luego de duras gestiones fue detenida la obra mediante decreto municipal. Hoy nuevamente la EPE, de manera artera, solapada, sin mínimos miramientos a los reclamos de información, vuelve a la carga, ahora con un nuevo proyecto de tendido de líneas de alta tensión sobre calle Schweitzer, desde el arroyo Ludueña hasta el Aeropuerto. Dicha instalación sometería a los vecinos previamente instalados en donde no existía dicha obra ni proyecto alguno, así como a los colegios y jardín de infantes con asiento sobre esta calle a la exposición permanente de campos electromagnéticos generados por las líneas de alta tensión, que según publicaciones mundiales recientes están relacionados con graves daños a la salud, especialmente en niños, como leucemias agudas, tumores cerebrales, trastornos del sueño, etcétera. Los vecinos del área afectada nos oponemos de manera fundada y categórica, a la obra claramente violatoria de la ley y de nuestros más elementales derechos a la vida, a la salud, a la tranquilidad, a la paz social, a la justicia, a la protección del medio ambiente, priorizando éstos por sobre cualquier argumento o interés económico que es evidentemente de menor jerarquía que la protección y defensa de los derechos y valores citados en este párrafo.


































