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Cae una banda que controlaba una cocina y un laboratorio de cocaína

"Se desbarató una importante red de producción, distribución y venta de drogas que trabajaba en la provincia de Santa Fe". Así el ministro de Seguridad de la provincia, Raúl Lamberto, dio la...

Jueves 09 de Mayo de 2013

"Se desbarató una importante red de producción, distribución y venta de drogas que trabajaba en la provincia de Santa Fe". Así el ministro de Seguridad de la provincia, Raúl Lamberto, dio la noticia del abatimiento de la red más importante de venta de drogas de su gestión, epílogo de una investigación que arrancó en junio del año pasado. Tras 23 allanamientos en siete localidades de la provincia efectivos de la policía antinarcóticos de Santa Fe, la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) y de la Policía Federal, quienes trabajaron de modo coordinado, desarticularon una cocina donde se fabricaba cocaína y un laboratorio donde se estiraba la droga. Con ello el gobierno señala que quedaron fuera de circulación una docena de puestos de venta de droga que funcionaban en las zonas oeste y noroeste de Rosario, Granadero Baigorria (departamento Rosario), Cañada de Gómez, Correa (departamento Iriondo), y Coronda (San Jerónimo).

Del operativo, ordenado por el juez federal Carlos Vera Barros y el fiscal Mario Gambacorta, participaron 120 efectivos, 30 de ellos de Policía Federal. Y hubo 16 detenidos, 6 de ellas mujeres.

Se incautaron 29 kilos de cocaína; 3,6 kilos de marihuana; 100 kilos de sustancias diversas para estirar la cocaína, como son la lidocaína, xilocaína y la cafeína; 57 litros de precursores químicos como acetona y ácido sulfúrico; tres autos (un Peugeot 307, un Chevrolet Corsa y un VW Gol) y dos motos (una Honda Tornado XR 250 y una Gilera 110).

También se decomisaron 2 prensas con moldes; 6 balanzas de precisión; 37 celulares y una pistola 9 milímetros. Además se llevaron de uno de los domicilios dos plantas de marihuana.

El operativo. Este procedimiento denominado "Otoño blanco" fue el más importante de la gestión de Lamberto en el departamento Rosario. Es la primera vez que se desarticula una red de producción, distribución y venta final de drogas.

De acuerdo a la pesquisa, esta banda producía en Rosario, abastecía sus quioscos en el oeste y noroeste y sacaba la droga por dos rutas: una hacia el departamento Iriondo —Correa y Cañada de Gómez— y otra hacia Coronda, en San Jerónimo.

Lamberto se rodeó de sus hombres de confianza en el área. Así lo flanquearon la Secretaría de Delitos Complejos, Ana Viglione; el director general de Control y Prevención de Adicciones, Sergio Gorosito; y el jefe de Inteligencia Zona Sur de los antidrogas, Cristian Floiger. También estaba el comisario Ramón Ríos, jefe de la sección Inteligencia de la ex Dirección de Drogas Peligrosas en toda la provincia.

El ministro se excusó de dar nombres "porque la investigación aún no finalizó". "Lo más importante de este operativo es que fuerzas como la santafesina y la federal puedan trabajar en conjunto, coordinadas, compartiendo información. Es ahí donde hay un mensaje interesante no sólo para las fuerzas policiales sino para la sociedad", dijo Ana Viglione.

El caso comenzó a mediados de 2011 cuando desde el juzgado federal a cargo de Vera Barros se envió un oficio a la sección Inteligencia Zona Sur de Rosario para que iniciara una investigación. Los policías santafesinos se percataron de que sus pares federales trabajan líneas similares y Vera Barros los autorizó a trabajar en conjunto.

 

Máximo jefe. La investigación establece que la red estaba encabezada por un vecino de Funes de 56 años, Leandro P., quien fue detenido el martes a la mañana en su auto en Pellegrini y Garzón. Fuentes de la causa consignaron que llevaba un kilo de cocaína y tres teléfonos celulares. El señalado líder de la red reside en una imponente vivienda ubicada a una cuadra del Liceo Aeronaútico.

Según la acusación el hombre tenía una cocina donde se fabricaba droga y un laboratorio, donde la cocaína se estiraba con otra sustancias para bajarle la calidad y aumentarle la rentabilidad (ver aparte).

Por debajo del líder había una línea de cuatro distribuidores de la droga. Tres de ellos fueron detenidos una mujer en la localidad de Correa, a 60 kilómetros de Rosario; uno de los hermanos del jefe, en la zona sur; y otro hombre en Villa Gobernador Gálvez, en inmediaciones de Intendente Andreu y Córdoba.

Un cuarto integrante está prófugo. Cuando la policía llegó a la casa en la que dormía —en Bernheim y Gallegos, detrás del Mercado de Fisherton— hallaron la cama vacía pero aún caliente. Un quiosco de venta de drogas, ubicado a escasos metros de ese lugar, estaba sin custodia pero con algo de droga en su interior.

Todos los quioscos. La próxima línea en el organigrama de trabajo eran los puestos de venta de droga. Se desbarataron cinco quioscos en la zona noroeste y oeste de Rosario, ubicados el área de influencia de barrio Tango y de allí hacia el norte hasta las inmediaciones de Provincias Unidas y Juan José Paso. Cuatro en Correa (notable para una localidad que bordea los diez mil habitantes); dos en Coronda y los restantes en Cañada de Gómez y Granadero Baigorria.

Los cuatro allanamientos realizados en Coronda fueron ordenados por el juez federal de Santa Fe Reinaldo Rubén Rodríguez. A la hora de resumir las pruebas contra los detenidos en la rueda de prensa, Lamberto indicó que la pesquisa se sustentaba en "escuchas telefónicas, filmaciones, seguimientos y documentación útil para la investigación".

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