Sebastián Cabello, condenado por haber provocado en 1999 el accidente de tránsito en el que murieron una madre y su hija mientras corría una "picada" en el barrio de Núñez, fue habilitado por la Justicia para volver a conducir, aunque el gobierno bonaerense adelantó ayer que no le dará la licencia hasta el año 2017.
El gobierno bonaerense informó oficialmente que la provincia de Buenos Aires no habilitará a Cabello para conducir hasta el año 2017.
El fallo que favoreció a Cabello fue dictado por la Sala III de la Cámara Nacional de Casación Penal, de manera unánime y fue firmado el pasado 30 de agosto por los jueces Liliana Catucci, Mariano Hernán Borinsky y Eduardo Riggi.
De todas formas, Cabello (33 años) actualmente vive en Brasil (donde no conduce por consejo de sus abogados), no piensa volver a vivir en Argentina.
El fallo fue repudiado por los familiares de Celia González Carman (38) y Vanina Rosales (3), las víctimas del hecho.
El 30 de agosto de 1999, Cabello, de entonces 19 años, embistió con su Honda Civic a alta velocidad el Renault 6 en el que se trasladaban Celia González Carman (38) y su hijita Vanina (3) por la avenida Cantilo, en Núñez.
Madre e hija murieron carbonizadas al incendiarse el auto, mientras que Cabello huyó sin prestarles asistencia y sin dar aviso del hecho.
En 2003, el Tribunal Oral en lo Criminal 30 condenó a Cabello a 12 años de cárcel por "homicidio simple con dolo eventual", al entender que el imputado tuvo que representarse la posibilidad de que al conducir un auto a 137 kilómetros por hora por las calles de una ciudad, podía provocar un accidente como el que protagonizó.
Pero el 2 septiembre de 2005, la Sala III de la Cámara Nacional de Casación Penal redujo su condena a tres años de prisión al considerar que se había tratado de un "homicidio culposo", y descartaron el "homicidio con dolo eventual".