Me resulta gratificante que el titular de la Fiscalía 12, Donato Trotta, investigue el accionar de los policías de la comisaría Segunda. Así también que se les haya labrado un sumario administrativo por el Ministerio de Seguridad Provincial debido a los aberrantes hechos contra el periodista Diego Fiori. Pero también quisiera, señor Donato Trotta, que investigue qué clase de trato, negocio, o connivencia policial existió y existe con los dueños de los boliches bailables, y estos buenos muchachos. Vivo en la esquina de Entre Ríos y Rioja, y en las madrugadas cuando abre el boliche de Rioja 1260 (Freepass) la zona queda liberada de dichos efectivos; los vecinos aquí vivimos todos con miedo. El caso es que los chicos salen de dicho lugar a la calle borrachos y drogados, con vasos de cerveza o fernet, fuman marihuana, orinan, todo esto en la puerta de nuestras casas y negocios. Es tan deplorable el aspecto de estos adolescentes que a veces creo que aquí va a haber un muerto en cualquier momento. Realicé decena de reclamos a dicha repartición y siempre fue algo infructuoso, así ya no podemos seguir viviendo. De igual manera, la GUM tampoco responde a mi reclamo, y los inspectores municipales me atrevería a decirle que también comen de la truculenta torta que es el negocio de hacer dinero con los adolescentes. Le suplico que tome una medida para ver si alguna vez podemos tener un poco más de paz y tranquilidad. Quedo a su entera disposición, y con sumo respeto lo invito a que corrobore mis dichos, y lo que sucede en tal lugar.


































